Iglesias da la espalda al vivero de empresas de Ciudad Rodrigo y lo empuja al cierre

Chabelta de la Torre y Javier Iglesias, el día que entregaron las llaves a una de las últimas empresas que se ha instalado en el Vivero de Empresas Iris de Ciudad Rodrigo.

Su ayuntamiento no ha respondido a la petición de renovar el convenio para su funcionamiento y la Diputación que preside debe más de 27.000 euros al que fue un proyecto electoral. Las tres empresas que alberga tendrá que dejar sus despachos en un mes.

Javier Iglesias, alcalde de Ciudad Rodrigo y presidente de la Diputación de Salamanca, está empujando al cierre al Vivero de Empresas Iris, un empeño personal y compromiso electoral al que ha dado la espalda desde la Diputación hasta el punto de que tendrá que cesar en su actividad. Desde su alcaldía, Iglesias no ha respondido al requerimiento de la Cámara de Comercio para renovar el convenio que permite el funcionamiento del vivero; y desde la presidencia de la Diputación, tampoco responde y adeuda dos anualidades de la aportación económica que se comprometió a hacer.

 

El problema es la negativa del Ayuntamiento del que es alcalde Iglesias a renovar el convenio que, desde 2008, permite el funcionamiento del vivero. Su vigencia finalizó el pasado 31 de diciembre de 2013 y para seguir adelante hace falta el acuerdo de las instituciones implicadas. Se trata del Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo, la Diputación de Salamanca y la Cámara de Comercio e Industria de Salamanca. Ante el inminente fin del convenio, la Cámara se dirigió el pasado 18 de noviembre tanto al Ayuntamiento mirobrigense como a la Diputación para proceder a la renovación del convenio. No hubo respuesta de ninguna de las dos instituciones, ambas presididas por Javier Iglesias.

 

En el día de ayer, 9 de enero de 2014, la Cámara volvió a dirigirse a Iglesias para recordarle la situación del convenio que permite que funcione el vivero. En la misiva, firmada por el presidente de la Cámara, Juan Antonio Martín Mesonero, se da noticia de una conversación telefónica producida quince días atrás con Iglesias en su figura de alcalde y de que se había esperado un tiempo más que razonable; ante la falta de respuesta, la Cámara anuncia que, al no haber voluntad por parte del Ayuntamiento de prorrogar el convenio, se informará a los emprendedores que están instalados en el vivero que tendrán que dejar sus instalaciones antes del día 8 de febrero. Este extremo va a ser comunicado a los representantes de las tres empresas de manera inminente y por escrito. La Cámara ha intentado por todos los medios renovar el convenio para mantener vivo este proyecto fundamental en su objetivo de apoyar a los emprendedores y las nuevas iniciativas de desarrollo, tan necesarias en comarcas con un alto paro como la de Ciudad Rodrigo.

 

Fachada del edificio sede del Vivero de Empresas Iris de Ciudad Rodrigo.

 

La actitud de las dos instituciones que ahora dirige Javier Iglesias está impidiendo no solo la renovación del acuerdo, sino la continuidad de la actividad en el vivero, hasta el punto de que tendrá que cerrar sus puertas en menos de un mes si Iglesias no toma una determinación. La callada por respuesta desde el Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo y la deuda que mantiene la Diputación con el proyecto (no ha abonado las anualidades comprometidas y que suman más de 27.000 euros correspondientes a las anualidades de 2011 y 2012) van a empujar al cierre al vivero.

 

Curiosamente, el Vivero de Empresas Iris fue un empeño personal de Javier Iglesias. Cuando en 2008 la Cámara estaba estudiando impulsar nuevos viveros (había interés para instalarlo en Guijuelo), el dirigente mirobrigense mostró un gran interés: cedió terrenos en un polígono para levantar el edificio sede y lo incluyó como compromiso electoral. El 28 de octubre de 2008 se firmaba el convenio a tres partes para su gestión y puesta en marcha y el edificio era inaugurado el 1 de abril de 2009. Iglesias ha participado hasta hace poco en los actos protocolarios de entrega de llaves a las empresas que ahora tendrán que abandonar el recinto.