Iglesias califica de "éxito" Salamaq pese a la menor asistencia y sin aportar un solo dato del coste económico

El presidente de la Diputación de Salamanca, Javier Iglesias, durante su intervención.

El presidente de la Diputación hace un balance triunfalista de la nueva feria asentado en vaguedades y apreciaciones personales, sin aportar datos, con una cifra de asistentes por debajo de la del año pasado y sin concretar el coste real del evento ni la previsión de ingresos.

 

 

Una feria "que va a más, claramente va a más", que ha sido "un éxito absoluto", con más profesionales en la exposición de ganado y en la maquinaria y el pabellón central, más internacional, con más público profesional... Esto es lo que se podía esperar del balance de  Salamaq y es lo que ofreció el presidente de la Diputación de Salamanca, Javier Iglesias, en la primera edición que la institución provincial asume en solitario. Un balance de tono triunfalista y en el que, a pesar de la presencia de la plana mayor de su equipo y del grupo organizador de la cita, no se ofreció realidad palpable alguna sobre el que asentar la valoración, quedando en este capítulo por debajo de lo ocurrido otros años. Y los pocos datos que se ofrecieron no son precisamente favorables.

 

Con la presencia del vicepresidente y coordinador de la feria, Carlos García Sierra, el diputado del ramo, Jesús María Ortiz, la diputada de Hacienda, Chabela de la Torre, y tres destacados técnicos del organigrama de Salamaq, Javier Iglesias desgranó un repaso por la feria lleno de vaguedades y apreciaciones personales. En su relato el presidente de la Diputación habló de "reto conseguido" y por el que se declaró "orgulloso" de haber logrado sacar adelante la feria solo con los medios de la institución. Pero los datos objetivos brillaron por su ausencia.

 

En primer lugar, hizo alusión a un mayor número de público profesional que habría propiciado más contactos y el cierre de más tratos y ventas. No obstante, no se atrevió a dar una cifra que el año pasado sí se ofreció: 7 millones de euros entre maquinaria y subastas, con 417.000 de ventas de ganado. En su lugar, Iglesias justificó que "es difícil cuantificarlo, pero aventuro datos de dos dígitos", una cifra lanzada al aire sin base que diera credibilidad a un aumento semejante de la cifra de negocio. Lejos de la exactitud del año pasado.

 

Iglesias tampoco puso cifras claras a uno de los baremos por los que se mide siempre la feria agropecuaria de septiembre: la afluencia de visitantes. En primer lugar, y a pregunta de TRIBUNA, no supo cuantificar el número de entradas vendidas de las distintas modalidades (general, reducida y la venta por paquetes de más de mil). Después, cifró en 30.000 los asistentes profesionales, aquellos vinculados al sector y que vienen a la feria a conocer las novedades y a cerrar negocio; pero rebajó hasta 25.000 (en número redondos) las entradas vendidas bajo la modalidad de profesionales.

 

Por último dio una cifra global de asistentes los cuatro días: 120.000 personas, que describió como "ligeramente superior" a la de la pasada edición, cuando la cifra oficial ofrecida por él mismo un año atrás fue de 125.000 visitantesIglesias admitió que el mal tiempo del domingo y del lunes había "chafado" la cifra récord de visitantes que, sin duda, esperaba ofrecer y que era uno de los objetivos claros.

 

 

SIN BALANCE ECONÓMICO

 

Durante las últimas semanas, el equipo de Salamaq ha repetido en varias ocasiones la cifra total del presupuesto de Salamaq y la exposición de ganado: 838.000 euros. Hay que recordar que a la feria agroganadera corresponden 408.000 euros y el resto son de la exposición, que siempre ha organizado la Diputación. Sin embargo, en el balance ofrecido por Iglesias la ejecución del presupuesto ha brillado por su ausencia, un aspecto clave ya que de los ingresos y gastos dependerá el coste final para las arcas públicas.

 

Del capítulo de ingresos, Iglesias aseguró no disponer del dato de recaudación por la venta de espacios a los expositores en la exposición exterior de maquinaria, el pabellón central, la zona de restauración... Según fuentes consultadas por este medio, ronda los 300.000 euros y está por debajo de los 360.000 del año pasado. La reducción de precios no favorecería una mayor recaudación. Tampoco hay dato de lo recaudado por taquilla, junto con los expositores, la principal fuente de ingresos de la feria.

 

Finalmente, Iglesias dijo no tener tampoco datos de la liquidación de la feria, es decir, el estado de gastos e ingresos. La consulta sobre cómo había discurrido este capítulo la zanjó con un "pero bien, supongo". El coste económico de que la Diputación asuma la organización de la feria es una de las dudas que se ciernen sobre el resultado real de la decisión de acabar con Agromaq y lanzar Salamaq.

 

 

 

LAS SENSACIONES PERSONALES COMO BASE

 

En lugar de datos más o menos fiables, el presidente de la Diputación prefirió fundamentar el balance de Salamaq en sus apreciaciones directas y en conversaciones con participantes, un recurso que utilizó varias veces, evitando nombres o procedencias. "Los expositores nos han transmitido que ha habido más público profesional, más contactos" o "la feria se percibe como un instrumento útil por los profesionales" aseguraba para fundamentar la mayor profesionalidad que atribuye a la feria. Para apoyar su apreciación sobre el alto número de visitantes profesionales aludió a una conversación con alguien del sector que le dijo el sábado "hay no menos de 3.000 portugueses de la profesión en la feria". La organización eleva la cifra de profesionales portugueses a los 5.000 en toda la feria.

 

También recurrió a las experiencias directas captadas para asegurar que la organización había sido satisfactoria. "La sensación que tenemos desde la organización, en términos generales, hay cosas que se pueden mejorar, que ha dejado muy buena sensación", dijo para añadir que había acudido gente a las oficinas de la Diputación para felicitarles. Y terminó con otra nueva conversación con un participante de la exposición de ganado, que le aseguró que no había acudido este año "porque lo que tenía no era suficientemente bueno y a Salamanca se viene solo con lo mejor".