Iglesias califica de éxito la feria por las operaciones que "sabemos de buena tinta" han hecho los profesionales

El presidente de la Diputación de Salamanca, Javier Iglesias, se dispone a hacer el balance de Salamaq 2016.

El presidente de la Diputación se basa en sus conversaciones con los participantes para valorar la cifra de negocio y las operaciones con los importadores extranjeros. Menos público general, cifra 'por lo alto' de profesionales y "objetivo cumplido".

La Diputación de Salamanca se ha puesto, de nuevo, buena nota al terminar Salamaq 2016 y sólo unas horas después de su cierre el presidente Javier Iglesias ha hecho su acostumbrado balance. El tono ha sido triunfalista, el mismo adoptado en los últimos años, los que coinciden con la decisión de organizar la agropecuaria en exclusiva desde la institución provincial, aunque de nuevo han escaseado los datos fidedignos y han abundado las apreciaciones personales.

 

 

MEJOR LA SUBASTA, OPERACIONES SIN CONTRASTAR

 

De entre lo contrastable, Iglesias ha aprovechado el éxito de la subasta de ganado y los récords sucesivos que han elevado el balance de ventas de la exposición de ganado hasta los 462.000 euros, de los cuales 450.000 corresponden con la de vacuno, la estrella de la feria. La cotización récord de dos ejemplares de Limusín en la espectacular subasta de este lunes por la mañana ha disparado la recaudación, que está en la línea de otros años; en 2015 se llevó a los 433.000 en el vacuno y un total de casi 440.000 euros. Eso sí, este año ha habido un 35% menos de ganado al endurecerse los criterios de participación.

 

Sin embargo, el presidente sigue sin dar datos claros de casi nada. Las operaciones de los profesionales y del encuentro de importadores son fundamentales en el balance, pero no hay ningún dato contrastable. El año pasado habló de transacciones "sensiblemente mayores" a las de 2014, y en esta edición la cuantificación ha sido también sui generis. "Sabemos de buena tinta que hay acuerdos sustanciales y que va a cosechar importantes éxitos", ha dicho sobre el encuentro entre importadores y 30 empresas productoras. Nada se ha dicho sobre el resultado de la visita de la delegación de Costa de Marfil.

 

 

MENOS PÚBLICO, ¿MÁS PROFESIONALES?

 

Otro de los pilares de los habituales balances es el de la asistencia. Este año ha flojeado la afluencia de público general a pesar de la habitual táctica de repartir invitaciones; tras preguntarle, Iglesias ha hablado de 115.000 asistentes. Con la misma base y sistema de entradas en 2015 dio el dato de 125.000, los mismos de 2013. El presidente no ha aclarado qué número de asistentes cuántos han sido con invitació y cuántos han pagado por entrar, una de las pocas fuentes de ingresos para la feria.

 

En cuanto a asistencia de profesionales, y tras hablar el año pasado de  "treinta y algo mil" profesionales, este año ha elevado la cifra hasta los "35 ó 40.000". De nuevo, no hay registro que permita comprobarlo. "Ha habido mucha gente en general y muchísimos profesionales", ha dicho Iglesias, que ha reconocido que el primer miércoles fue flojo y que el sábado fue el mejor día.