Iglesias aprueba los presupuestos de 2017 sin escuchar ninguna de las propuestas de la oposición

Pleno de la Diputación de Salamanca.

El equipo de Gobierno rechaza todas las propuestas de PSOE, Ciudadanos y Ganemos y aprueba en solitario para el año que viene unas cuentas casi calcadas a las de 2016.

Las promesas de diálogo y participación para elaborar los presupuestos de la Diputación se han quedado en papel mojado y el equipo de Gobierno de Javier Iglesias ha aprobado hoy sus cuentas para 2017 en solitario y con el voto en contra de todos los grupos de la oposición. El motivo es que el presidente ha desestimado todas y cada una de las propuestas que le han hecho llegar PSOE, Ciudadanos y Ganemos, a los que no les ha dado otra opción que votar 'no'. Justo lo contrario de lo que dijo el día que presentó el proyecto de presupuestos, cuando anunció diálogo con el resto de los grupos políticos.

 

La decisión es llamativa por cuanto el año pasado sí se incorporaron enmiendas de la oposición, y algunas de calado. La más importante, el plan de caminos, que ha sido todo un éxito y que ha reforzado presupuesto y actuación extendiéndose también a los caminos rurales sin asfaltar. Sin embargo, ni siquiera la prueba de que las propuestas de la oposición pueden aportar ideas al equipo de Gobierno ha sido suficiente para tenerlas en cuenta, al menos, no este año.

 

Eso sí, para aprobar el presupuesto de la Institución Provincial para el próximo ejercicio 2017, que contempla un total de 110,8 millones de euros, el equipo de Gobierno ha tomado buena nota de algunas peticiones de la oposición y las ha colado vía enmiendas del grupo popular. Es el caso de las ayudas para mejorar la señal de televisión digital o para realizar un estudio de mejora de la banda ancha de internet, algo que ha pedido con insistencia el PSOE; su dotación será posible con una bajada de la partida detinada a la amortización anticipada de deuda, justo lo que le pedía el grupo socialista.

 

Ante esta situación, la portavoz del Grupo Socialista, Carmen García, no ha presentado enmiendas sino que ha pedido que se dejase "sobre la mesa" el documento en su totalidad para entablar un nuevo proceso de diálogo para su confección, una solicitud que tampoco ha contado con el respaldo del pleno. Esta enmienda a la totalidad llega precisamente porque el presidente no ha escuchado ninguna de las propuestas socialistas a pesar de las promesas de diálogo.