Huelga.- El sabotaje de suministro de luz y agua provoca la suspensión de tres exámenes en Ingeniería de la US

El rechazo de un piquete sindical a permitir el acceso a trabajadores en el Rectorado motiva la intervención policial
El rechazo de un piquete sindical a permitir el acceso a trabajadores en el Rectorado motiva la intervención policial

SEVILLA, 14 (EUROPA PRESS)

El sabotaje de los suministros de luz y agua en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la Universidad de Sevilla (US), ubicada en la Isla de la Cartuja de la capital hispalense, ha provocado la suspensión de tres exámenes en una actuación marcada por el hecho de que se haya producido el día en que se ha convocado una huelga general.

Según han informado a Europa Press fuentes de la universidad, el corte de los suministros, ejecutado a primera hora, ha sido a nivel interno, es decir, que alguien "con acceso" lo ha provocado desde dentro. Ello ha motivado que hasta las 10,00 horas no se haya restablecido la normalidad y, por tanto, se haya tenido que suspender la realización de las tres primeras pruebas programadas. El resto de la convocatoria oficial de exámenes sí ha podido celebrarse sin problema alguno, han especificado las fuentes consultadas.

Otra incidencia destacable se ha producido a las 9,00 horas en las puertas del Rectorado, cuando la presencia de un piquete del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), muy vinculado con el mundo estudiantil universitario, ha impedido el acceso de un grupo de trabajadores que quería acceder al recinto.

Ello, según han confirmado a Europa Press fuentes de la US, propició que estos empleados llamaran a la Policía para que ésta, finalmente, hiciera el 'pasillo' y permitiera entrar a los trabajadores. Solo algunos agentes habrían entrado en estas dependencias para desempeñar esta labor, quedándose el resto del dispositivo en la calle San Fernando, mientras que los sindicalistas abandonaron el lugar en torno a las 11,00 horas.

También se han producido concentraciones en otros campus, como el de Ciencias del Trabajo, en Ramón y Cajal, donde desde primera hora un grupo de varias decenas de personas recibía al grito de 'esquiroles' a todo aquel que accedía al complejo.

En los 26 centros públicos de la Hispalense, según registra la propia universidad, la estimación del seguimiento de la huelga ha sido del 85 por ciento, incluyendo a docentes, investigadores y personal de administración y servicios. Según ha expuesto a Europa Press la delegada del Consejo de Alumnos de la Universidad de Sevilla (Cadus), Irene González, las facultades están "todas" cerradas; algunas estarían dando servicios mínimos en la administración y "un poco" en biblioteca, aunque "no se están dando clases".

LA UPO, SIN EL 82% DE CLASES

En lo que respecta a la situación en la Universidad Pablo de Olavide (UPO) de Sevilla, fuentes de la institución académica han informado a Europa Press de que en el 82,25 por ciento de las clases del turno de mañana no se ha producido actividad docente, si bien las circunstancias hacen que sea muy difícil exponer si el paro se ha debido a iniciativa de los estudiantes o de los profesores. En el caso del personal administrativo y de servicios, el seguimiento de la huelga alcanza el 55 por ciento.

La comunidad universitaria ha desarrollado una batería de acciones que se une a una marcha llevada a cabo este miércoles en apoyo al 14N y en señal de protesta por los recortes del Gobierno central en materia de Educación. De esta manera, ya están en marcha las mesas para la recogida de firmas reclamando la dimisión del ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, una medida que se prolongará durante algunas semanas.

También se han llevado a cabo algunos encierros y se ha dado el pistoletazo de salida al proceso de consulta para ver qué opinan los universitarios respecto a la reforma de la Ley de Universidades. A este respecto, los colectivos de estudiantes de las universidades ubicadas en las ocho provincias andaluzas se han incluido dentro de un movimiento a nivel estatal al objeto de reclamar al Ministerio la inclusión de un grupo de expertos de la comunidad universitaria en la redacción de la nueva normativa.