Hornazo a cubierto

Familias y amigos se han reunido igual en este Lunes de Agua, aunque sea para comerse el hornazo bajo techo

Los salmantinos y todos los que viven tanto en capital como en provincia no dan tregua al hornazo pese a que ha sido un lunes pasado por agua. 

No ha habido campo pero sí ha habido hornazo. Los salmantinos han tenido que variar sus planes ante la lluvia que ha presidido el Lunes de Aguas desde primera hora de la mañana y durante toda la tarde. No ha habido tarde sobre los verdes prados de la capital y provincia pero la merienda no se perdona. 

 

La Aldehuela, cualquier Lunes de Aguas, repleta de gente, solo tenía charcos

 

Las zonas habituales que los salmantinos suelen abarrotar durante este lunes aparecían desiertas a primera hora de la tarde, momento en que la lluvia caía con especial intensidad. De esta forma lugares como La Aldehuela, Prado Panaderos o la zona de Huerta Otea tan solo destacaban por la presencia de los charcos producto de un agua que hacia muchas jornadas no caía de forma tan continuada en la capital. 

 

Tan solo junto al Puente Romano un grupo pequeño de jóvenes, inasequibles a la lluvia, han agotado las horas a la espera de que escampara y se pudiera organizar la 'macrofiesta', con más bebida que comida, que se ha vuelto habitual en esta fecha desde hace un par de años. Alrededor de las 19.30 horas el sol quiso salir para acompañar el cierre de la jornada pero fue un mero espejismo y la lluvia ha regresado

 

Prado Panaderos pasó una tarde tranquila

 

Pero en general no poder disfrutar de una tarde campestre no significa que se haya renunciado al hornazo que esta vez, después de varios años de buen tiempo, ha tenido que ser 'a cubierto'. Reunión de amigos y famiilas en las casas para degustar el típico producto de la tierra salmantina, acompañado por empanadas, tortillas de patata, un buen vino, cerveza o refrescos. No está el hornazo como para perdonarlo. 

 

La 'merendola' se ha preparado en casa y es que el hornazo en grupo no se puede perdonar