Homenaje a un hombre bueno

La localidad tributa un sentido reconocimiento al desaparecido alcalde José Amalio Díez Iglesias
cecilia hernández
Los calificativos de homenaje y admiración se agotaron ayer tarde en Villoria, en el sentido recuerdo que todos los vecinos, encabezados por sus actuales representantes municipales, quisieron tributar a la memoria de José Amalio Díez Iglesias, el que fuera su alcalde durante apenas media legislatura, fallecido tristemente hace, en estas fechas, un año.

Numerosas autoridades provinciales –presidenta de la Diputación, vicepresidentes y alcaldes de municipios cercanos– quisieron estar presentes en el acto, al igual que el consejero de Interior y Justicia de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, quien también acudió hasta Villoria para rendir homenaje al “hombre bueno, amigo de todos e incansable luchador por la justicia y el honor”, como le calificaron sus amigos, Secun Palomero, compañero de la Universidad de la Experiencia, el catedrático de Farmacia Rafael Jiménez, y Paco Blanco.

Todos alabaron la cultura, educación y lealtad de José Amalio Díez ante el numeroso público que se congregó en los alrededores del centro cultural de Villoria, obra que él inauguró y donde para siempre quedará ahora un monolito en su recuerdo. La frase, que presidía su despacho de alcalde, Si eliges el mundo quedarás sin amor, pero si eliges el amor conquistarás el mundo, transmitirá a las próximas generaciones parte del legado de este primer edil villorejo, cuya lucha más tenaz se centró en la restauración de la iglesia de San Pedro de la localidad.

Y precisamente el actual alcalde, Pedro Franco, anunció durante su intervención que, tras meses de espera, ya se han desbloqueado los trámites que mantenían el proyecto de restauración a la espera de fondos regionales.

Según anunció, muy emocionado, en la próxima legislatura comenzarán las obras en la iglesia, cumpliéndose así el mayor deseo del alcalde desaparecido.

En la finalización del acto, la presidenta de la Diputación provincial, Isabel Jiménez alabó la entrega de José Amalio Díez y el compromiso que adoptó con Villoria “cuando podía haber llevado una vida mucho más tranquila” y le solicitó que “nos ayudes ahora que se avecinan tiempos complicados”.

Como conclusión, la viuda, Pilar Corredera, y los hijos de Díez, recibieron de manos de la actual Corporación un escudo de Villoria, en reconocimiento por el trabajo que durante apenas dos años y medio realizó este recordado alcalde por el municipio.