Herrera ofrece "un gran pacto" a los grupos parlamentarios para reformar el Estatuto

Juan Vicente Herrera durante su discurso en Las Corte de Castilla y León. A.MINGUEZA

Pretende blindar los avances sociales, fortalecer ayuntamientos, limitar mandatos y prohibir a alcaldes de municipios mayores de 20.000 habitantes convertirse en procuradores.

Juan Vicente Herrera que, desde este viernes, probablemente se volverá a convertir en presidente de la Junta de Castilla y León en su quinto mandato ha propuesto a los grupos parlamentarios que conforman las nuevas Cortes “un gran pacto que permita una reforma del Estatuto de Castilla y León”.

 

Así lo ha explicado en un anodino discurso con el que ha comenzado el debate de investidura que se prolongará durante todo este jueves y el viernes por la mañana. Esta reforma, según Herrara tiene tres objetivos claros: “blindar los avances sociales, fortalecer el papel de las entidades locales como prestadoras de servicios de proximidad e incorporar nuevas exigencias sociales en materia de calidad democrática”.

 

En este sentido herrero ha propuesto la limitación de mandatos a los responsables políticos y de sus ahorramientos; asimismo como la incompatibilidad de convertirse en procurador de las Cortes siendo alcalde de municipios mayores de 20.000 habitantes.

 

El postulante a repetir como presidente de la Junta de Castilla y León también ha propuesto la reforma del Reglamento del Parlamento, que incluiría una regulación de la Mesa de las Cortes para sustituirla “por otra más equilibrado y ajustado a la nueva realidad de nuestros Parlamento”.

 

En su primer discurso, Juan Vicente Herrera ha instituido en la necesidad del “diálogo social y político”. “El nuevo escenario surgido tras el 24 de mayo, los castellanos y leoneses, han decidido que quien gobierne lo haga sin mayoría absoluta, por lo que nos exigen que intensifiquemos estas vías del diálogo y de la búsqueda de acuerdo”.

 

Herrera ha tendido la mano “a todos los grupos parlamentarios, sin ninguna exclusión o reserva, con el máximo respeto institucional, político y personal que todos me merecen, independientemente de nuestra mayores o menores coincidencias ideológicas y programáticas”. El que será nuevo presidente de la Autonomía también ha pedido “centralidad y moderación” en el espacio político, además de “realismo, rigor e integración”.