Hernando asegura que el Gobierno no adelantará ni retrasará las elecciones y serán en noviembre o diciembre

Rafael Hernando

El portavoz parlamentario 'popular', Rafael Hernando, ha asegurado este martes que el Gobierno no adelantará ni retrasará las elecciones generales, sino que las convocará "cuando toca", a finales de noviembre o principios de diciembre.

En una entrevista en Onda Cero recogida por Europa Press, Hernando ha recalcado que, a diferencia de lo que hizo José Luis Rodríguez Zapatero, Mariano Rajoy no adelantará la cita con las urnas porque no tiene "ninguna necesidad de huir" de sus compromisos, y tampoco "hay voluntad" de aplazarlas a enero o febrero.

Preguntado entonces si no sería bueno que coincidieran con las catalanas del 27 de septiembre, ha replicado que "hubiera sido mejor que las catalanas coincidieran con alguna otra", porque este es un año con "demasiadas elecciones" y "eso no es bueno" porque "distrae de las cosas principales".

Hernando ha aprovechado para destacar que "gracias a la firmeza del Gobierno y a no hacer extravagancias" en Cataluña está disminuyendo el apoyo al movimiento soberanista, que "hace un par de años tenía un gran apoyo social".

A su juicio, habría sido una "inconsciencia" si el jefe del Ejecutivo hubiera atendido las demandas de quienes le pedían hacer "cosas extravagantes". "Con la fortaleza del Estado de Derecho estamos derrotando a estas personas que quieren mutilar España y los derechos de las personas", ha añadido.

El portavoz 'popular' ha negado que los anuncios que pueda hacer hoy el presidente del Gobierno en el Debate del estado de la Nación tengan aroma electoral, y ha argumentado que el Gobierno tuvo que hacer reformas muy duras, algunas incluso que no estaban en su mente, pero que gracias a eso ha "salvado al país" y ahora puede cumplir algunos compromisos como la rebaja de impuestos.

GRECIA QUIERE QUE OTROS PAGUEN LAS FACTURAS DE SU PROGRAMA

Hernando ha destacado que España ha dejado de ser el "enfermo de Europa" y ahora tiene "cierto prestigio y cierta admiración" de sus socios europeos, mientras "otros" van a Bruselas "lloriqueando" para pedir dinero y que otros paguen las facturas de su programa electoral.

Así se ha referido a la actitud del Gobierno griego, al que ha acusado de ir a Bruselas "sacando pecho, insultando a los demás e intentando no incumplir sus compromisos", mientras que España acudió con "reformas duras", no pidiendo dinero para seguir gastando de forma implacable".