“He querido tirar la toalla muchas veces, por ejemplo ayer mismo”

DESESPERADO. “Me encuentro peor que hace un mes y no veo solución”, reconoce el jugador charro tras 22 semanas parado. PARTIDO. “No quería jugar porque no estoy ni al 50 por ciento”
isabel de la calle
La reaparición de Toti en el encuentro del miércoles pudo sembrar un punto de esperanza entre los seguidores unionistas, pero el propio jugador asegura que no está cerca aún de poder jugar al cien por cien y ser útil al equipo. Ayer se cumplieron nada menos que 151 días desde que el salmantino jugara su último encuentro. Fue el disputado en la Ciudad Deportiva de Villarreal, en el último partido de Liga de la pasada temporada.

El jugador asegura que nadie mejor que él lleva las cuentas de su lesión después de casi cinco meses:“El viernes hará 22 semanas” reconoce Toti, que no ve una mejoría palpable en su estado físico.

De hecho, el salmantino reconoce que habló con el míster Óscar Cano antes de dar la convocatoria para decirle que no quería jugar:“No me siento bien, a lo mejor me equivoco al no querer jugar así, pero es que no llego ni al 50 por ciento de lo que puedo dar y no soy un jugador que pueda jugar así. Yo cuando salgo quiero darlo todo y en estas condiciones no puedo hacer nada”.

El mediapunta unionista reconoció incluso que el partido no le valió anímicamente “para nada”, ya que “no salí contento porque me harté a correr y no toqué bola. No me ayuda jugar así”.

Sobre las molestias que aún puede sentir tras la operación, Toti asegura que las tiene, aunque van remitiendo:“Lo que peor llevo son ciertos movimientos que no puedo hacer. Además ayer sufrí mucho por ejemplo en un sprint con un jugador del Valladolid al que no pude llegar a pesar de todo el esfuerzo”, reconocía ayer con rabia.

El jugador canterano, además, reconoce no encontrarse bien psicológicamente por la frustración que conlleva no recuperarse del todo:“He pensado muchas veces en tirar la toalla, claro. Por ejemplo, la última vez anoche –por el miércoles–. Las cuentas no las lleva nadie mejor que yo: el viernes hago 22 semanas”, reconoce con tristeza el jugador salmantino.

Nunca se ha querido poner plazos, pero ahora menos que nunca:“Estaba mejor hace un mes que ahora. Estas dos últimas semanas no me encuentro bien. Esto es una locura. Me han pinchado antiinflamatorios, a ver si mejoro”, dice resignado.