"Hay que vivir día a día: de momento solo queremos disfrutar de esta revolución"

El salmantino Marco Pérez, la sensación de la clase práctica del martes (Foto: Perelétegui)
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El padre del niño Marco Pérez, gran protagonista de la clase práctica del martes, recuerda sus propias vivencias en el mundo del toro y espera que su hijo "sea feliz con lo que elija".

Marco Pérez fue la sensación de la clase práctica de alumnos de la Escuela Taurina de Salamanca. El pequeño salmantino, de solo 7 años, mostró una valentía y un hacer de torero completamente impropio de su edad que levantó de sus asientos al numeroso público que se dio cita en La Glorieta y que vieron personificado en el niño el futuro de la Fiesta para Salamanca.

 

Palabras mayores sí, pero que corroboran la gran mayoría de los allí presentes que admiraron su 'chulería' torera, así como su pasión delante de la vaquilla.

 

marco perez toros glorietaVicente Pérez, padre del pequeño Marco, estaba junto al resto de su familia en el tendido de La Glorieta: "Él está muy contento porque le apasiona el mundo del toro y nosotros estamos aún emocionados y orgullosos", reconoce en palabras a TRIBUNA.

 

"La verdad es que hemos vivido una revolución desde el martes, nos llaman, nos paran por la calle... todo son felicitaciones y es muy emotivo porque yo cada vez que hablo del niño, me emociono", dice.

 

Sin embargo, Vicente tiene los pies en el suelo: "Ser figura del toreo es imposible, por decirlo de alguna manera. A mí me importa mucho más la educación que le dan los profesores en la escuela taurina que el hecho de que aprenda a torear más o menos", añade.

 

Y es que Vicente Pérez sabe bien de lo que habla. Ganador del Bolsín taurino y finalista en el Certamen de Escuelas Taurinas de Madrid, llegó a torear "14 ó 15 novilladas". Sin embargo, no pudo llegar más allá y terminó viviendo el toro como banderillero junto a José Ignacio Sánchez, ahora director de la Escuela Taurina. Una tarde, durante una corrida homenaje a Julio Robles, una grave cogida le retiró del mundo de los toros.

 

"Por eso no me explico de dónde le sale la pasión por el toro a Marco, porque yo a raíz de la cogida me alejé de estemundo y él no lo ha vivido en casa", recuerda Vicente.

 

Todo comenzó para Marco el pasado año, recién cumplidos los 6: "Volvíamos de pasar los carnavales en el Puerto de Santa María cuando llegamos a Ciudad Rodrigo, fue a los toros y desde entonces nos dijo que quería ir a la escuela taurina", asegura Vicente. "Le empezamos a llevar -asiste 3 veces a la semana- y ahora le encanta; no se pierde una clase", añade.

 

"Hay que vivir día a día: de momento solo queremos disfrutar de esta revolución", subraya el padre de Marco. "Para nosotros es más importante que estudie una carrera a que sea torero, que es muy difícil. Solo viven del toro cuatro figuras, es muy complicado este mundo. Sin embargo, sea futbolista, cantante o torero, solo queremos que sea feliz con lo que elija. Nosotros no vamos a volvernos locos", finaliza con coherencia Vicente.