"Hay que luchar por mantenerse, con el corazón y también con las manos"

La Plaza de los Bandos alberga la feria del 11 al 16 de agosto
La XXIV Feria del Barro de Salamanca se ha innaugurado esta mañana en la Plaza de los Bandos de Salamanca. La noche anterior ya comenzaron los preparativos y la instalación de los puestos, con 52 participantes de toda la Península Ibérica, que vienen de Portugal, Andalucía, El País Vasco o La Rioja para mostrar al público sus obras.

A la visita no ha faltado Enrique Sánchez-Guijo, concejal de Economía, Innovación y Comercio, que marca como objetivos positivos de la feria su continuidad año tras año, además de ser un atrayente turístico de la ciudad para el més de agosto. Recalca su apoyo a "un sector que se lo merece y que gracias a su trabajo se mantiene". Gerardo Cambronero, presidente de ARBASAL, agradece la asistencia a la feria y la participación de Caja Duero y el Ayuntamiento. También señala la contribución que supone para los participantes en la feria, ya que la mayor parte de la financiación es autogestinada. De los 52 puestos asistentes, ocho menos que el año pasado, se debe a la falta de espacio en la zona izquierda debido a las obras, no por falta de asistencia. Puntualiza que la alfareria es un arte sin espacios programados, por lo que es tan importante mantener este tipo de ferias para el sector. Este oficio vocacional, lucha por mantenerse, ya que la media de edad en el negocio ronda los cuarenta años, introducen este arte a los más pequeños con talleres y con exposiciones de este tipo, siempre más atrayentes.

Las piezas que componen la Feria van desde la alfarería más tradicional de basijas, cuencos y jarrones, al arte más contemporáneo de esculturas y bisuteria. Como afiman algunos alfareros, la asistencia a la feria, para ser fin de semana, se veía escasa. Aunque se espera que a lo largo de los días aumente.