“¡Hasta que la crisis nos separe…!”

Más de un millar de indignados se da cita para seguir con sus reivindicaciones “por un cambio global”. Las imágenes, en ESTA GALERÍA

Salamanca ha sido una de las más de 600 ciudades de 82 países que ha salido a la calle con motivo del 15 de octubre, en el que más de un millar de ‘indignados’ ha vuelto a protestar por la situación actual de España, de su democracia, de la economía y de los factores que influyen en la misma.

Bajo el lema ‘Unidos por un cambio global’ han querido mostrar su desacuerdo con las políticas llevadas a cabo y abogan por seguir sus ideales “porque la carrera electoral nos da igual; tanto PP como PSOE, y también el resto de partidos minoritarios, no nos ofrecen nada y sabemos que las políticas van a ser las mismas. Rajoy decía hace unas semanas que está atado de pies y manos por la UE, pero la capacidad de los políticos es mínima ante los banqueros y los mercados y queremos un cambio del sistema”, apunta Gabriel, miembro del colectivo.

También se refirieron a la celebración del Día de la Mujer Rural “que aún mantienen un nivel muy bajo porque es inadmisible lo que poseen, igual que la pobreza en el mundo, por lo que este sistema nos da igual”, concluyó Gabriel.

Boda entre políticos y banqueros
Los ‘indignados’ partieron de la plaza de Los Bandos en una protesta que concluyó en la plaza de la Constitución donde se leyó un manifiesto reivindicativo de los puntos, “que se leerá en todas las plazas del mundo”, que cree este colectivo que se deben cambiar en la política y sociedad actuales.

También hubo recreaciones ‘artísticas’ como la de una boda en la que dos ‘indignados’ simulaban estar juntos “¡hasta que la crisis nos separe!” y ofrecían dinero a todos los presentes como símbolo de la corrupción existente y “también significa la boda de la política con los bancos casados por el FMI como expresión a través del arte”, señaló Sebi, miembro y portavoz de este colectivo.

También hubo conexiones con ‘streaming’ con otras ciudades que se están manifestando, “con vídeos, micrófono abierto”, con el objeto de poder estar interconectados unos lugares y otros del mundo en la manifestación del 15 de octubre.

Insultos y faltas de respeto, el lado negativo
Por otro lado, la parte negativa de esta manifestación vino de la mano de la proliferación de insultos contra banqueros, políticos y otros miembros de la sociedad, tales como “hijos de puta, gilipollas, ignorantes…” que empañaron un acto reivindicativo que debe seguir los cauces del respeto hacia el otro aunque se trata solo de algunos, porque la mayoría son pacíficos y razonables.

También se hizo un feo hacia ciertos medios de comunicación, que tratan de cumplir con su trabajo y que solo transmiten la información y realizan su trabajo, igual que se informa de todo lo ocurrido en estas manifestaciones. Pero también se trata de una minoría.

Por último, los ‘indignados’ captan adeptos y prometen seguir “dando guerra” para intentar arreglar algunos de los problemas que, a su juicio, existen en la sociedad actual.

 

Las imágenes de la protesta, en ESTA GALERÍA.