Hacienda desvincula de nuevo a la Infanta de las presuntas irregularidades fiscales de su marido

La delegación de la Agencia Tributaria en Cataluña, que ha ratificado en el nuevo informe entregado al juez José Castro que Iñaki Urdangarin utilizó la mercantil Aizoon como pantalla para defraudar a Hacienda, desvincula de nuevo a la Infanta Cristina de las presuntas irregularidades.

En su informe, al que ha tenido acceso Europa Press, la AEAT desgrana los servicios que por 1,6 millones de euros facturó el Duque de Palma a través de la anterior sociedad a pesar de estar "íntima e indisolublemente vinculados a la personalidad del señor Iñaki Urdangarin", si bien no menciona a la hija del Rey Don Juan Carlos entre las operaciones llevadas a cabo para poder beneficiarse de un tipo impositivo inferior en la declaración del IRPF.

Por contra, el tribunal de la Sección Segunda, en el auto por el que dejó abierta la vía a que la Duquesa fuese investigada por la supuesta comisión de delitos fiscales o de blanqueo de capitales, sostenía que si Aizoon estaba participada al 50 por ciento por la Infanta, "no era más que una pantalla" y se constituyó "con una finalidad defraudatoria", no se entiende que sólo atribuya la defraudación a uno de los socios (a Urdangarin).

Y es que Hacienda ya emitió anteriormente un informe en el que apuntaba que no puede considerarse a la Infanta cooperadora o partícipe de un delito contra Hacienda "por el sólo hecho" de ser socia no administradora de Aizoon, como exponía el tribunal de la Sección Segunda.

Al respecto, la Audiencia consideraba que "no se comprende que la AEAT haya prescindido de considerar la actuación cooperadora del socio no administrador [la Infanta] respecto del delito contra la Hacienda Pública", al aseverar que la Infanta "debería saber o conocer que Aizoon era una sociedad pantalla y que su marido la utilizaba para defraudar a Hacienda", tanto en lo que al impuesto de sociedades se refiere como respecto al IRPF, y que "se ha enriquecido con contratos ilegales y dinero público por facturas giradas por Aizoon a Nóos".

Es más, recalcaban que aunque Urdangarin era el administrador de Aizoon, su mujer tenía el control funcional de la sociedad al ser titular del 50 por ciento del capital social, motivo por el que "podría estar en condiciones de impedir la defraudación" a la hora de presentar las declaraciones del impuesto de sociedades de los años 2006, 2007 y 2008.

LA INFANTA PUDO PEDIR "QUE SE REGULARIZASE LA SITUACIÓN TRIBUTARIA"

De acuerdo con este planteamiento, el tribunal añadía en esta línea que a partir de marzo de 2006 -cuando la Infanta dejó la junta directiva de Nóos, de la que era vocal- o meses antes "ya debería saber que Aizoon no era una sociedad de profesionales y que ella y su marido la utilizaban para defraudar". Así, sostiene que, como socia de la mercantil y "teniendo posibilidad de controlar la gestión, pudo haber convocado Junta de la sociedad y revocado poderes a su marido o pedido que se regularizase la situación tributaria".

En su nuevo informe, la AEAT incide en que únicamente fue Urdangarin quien, a través de Aizoon, percibió retribuciones procedentes de entidades privadas por su condición de consejero asesor que, sin embargo, eran facturadas a través de la mercantil cuya titularidad comparte con su mujer con el fin de tributar menos en su declaración de la renta.

Hacienda cuantifica en un total de 699.720 euros los ingresos netos obtenidos por la prestación de este tipo de servicios en 2007; en 451.888 en 2008; 378.734 en 2009 y 106.463 en 2010, cantidades que, según los técnicos de la Agencia Tributaria, deben ser consideradas rentas de Urdangarin e integrarse en su IRPF. Así, hasta un total de 1,6 millones de euros de los 1,7 que ingresó Aizoon durante esos años -el resto de rendimientos corresponden a financieros y de alquiler-.