Guía básica para correr y disfrutar de la San Silvestre

Llegar a la meta y disfrutar de ello, el objetivo de todos

Si eres de los que van a despedir el 2013 a la carrera, toma nota de algunos aspectos qué debes tener en cuenta para afrontarla como es debido y llegar a la meta sin lesiones y sin la lengua fuera.

Para afrontar cualquier carrera es importante ser consciente de nuestro estado físico. Debemos tener en cuenta que los excesos navideños no son lo más apropiado para llegar a la San Silvestre en la mejor forma. Evidentemente, eludir los compromisos, las cenas y las reuniones es muy complicado, aunque sería recomendable cuidar un poco esos menús, evitar que el alcohol se convierta en tu mejor amigo en cada celebración y tener cuidado con los dulces.

 

Una vez situados en la mañana de la prueba hay que saber que el cuerpo debe estar cargado del combustible y azúcar en sangre que permita alcanzar la meta. Por ello es fundamental consumir los alimentos adecuados antes de la carrera. No obstante, es importante no pasarse con la comida. Lo último que necesitas es un dolor o malestar estomacal durante la carrera. Cereales, una tostada con mermelada, miel o plátano y un zumo de fruta podrían conformar un menú adecuado.

 

Otra duda importante es cuándo llegar a la salida, que tiene lugar en torno a las 12:30 h. Lo más recomendable es hacerlo con antelación. De ese modo hay tiempo para disfrutar de un ambiente espectacular, no aglomerarse en el ropero, hidratarse en los puntos de avituallamiento y, por supuesto, calentar bien las articulaciones.

 

Es muy importante que te acuerdes de llevar ropa de recambio en una mochila para poder cambiarte al terminar la carrera. No olvides llevar una camiseta de algodón para no perder el calor antes de correr y, también, recuerda abrigarte nada más terminar, ya que la temperatura corporal baja muy rápido.

 

Una vez en marcha un error muy común es empezar la carrera con un ritmo muy rápido. Esto solo puede hacer que lleguemos a la mitad del recorrido casi sin fuerza para continuar. Lo aconsejable es empezar a un ritmo muy lento e ir aumentándolo progresivamente.

 

Olvídate de marcas, ritmo y de la competitividad. La principal premisa para participar en la San Silvestre es disfrutar, compartir con la gente esta experiencia y vivir el momento.

Noticias relacionadas