Gritos, insultos y máxima tensión ponen fin al Pleno de la Diputación

Miembros de la plataforma de Las Arribes que estaban presentes en el Pleno de la Diputación (FOTO: FÉLIX RIVAS)
El presidente de la Diputación Javier Iglesias retiró la palabra al diputado del PSOE José Francisco Bautista y, a partir de ese momento, la tensión fue en aumento y el pleno se cerró con los gritos de un grupo de vecinos Las Arribes increpando la actitud del responsable de La Salina. 
Como el rosario de la aurora finalizó ayer el Pleno de la Diputación que, después de un comienzo tranquilo, se acabó torciendo cuando el presidente de La Salida Javier Iglesias retiró el uso de la palabra al diputado del PSOE José Francisco Bautista, con el que cruzó duras palabras, al considerar que le estaba amenazando. Esta decisión provocó la reacción airada de un grupo de vecinos de la zona de Las Arribes 

Los incidentes sucedieron durante y después del apartado de ruegos y preguntas, en el tramo final del Pleno. A las preguntas de Bautista sobre los cambios de Aldeadávila a Barruecopardo de algunos servicios sanitarios, el vicepresidente de la Diputación Francisco Albarrán respondió que La Salina no tiene competencia en esa materia y que en todo caso Iglesias nunca realizó esa propuesta lo que provocó que los vecinos de Las Arribes presentes en el pleno, se levantaran de sus asientos portando sus habituales pancartas. José Francisco Bautista volvió a tomar la palabra para decir que no entendía la respuesta y añadió que si no se tomaban medidas como presionar a la Junta "le haré responsable de lo que pueda suceder". Fue entonces cuando el presidente de la Diputación tomó la palabra para manifestar que no toleraría amenazas.

Explota la tensión

Después de ese primer cruce de palabras, José Francisco Bautista afirmó no haber amenazado a nadie y pidió más educación y fue ahí cuando el presidente interrumpió la intervención de Bautista. 

Posteriormente le dio la palabra al portavoz socialista Isidro Rodríguez, que manifestó que su compañero se refería a responsabilidades políticas, no personales y dijo no entender que se quitara el uso de la palabra a su compañero por lo que entendía "un exceso de sensibilidad". Fue entonces cuando Javier Iglesias dio por finalizado el Pleno y los vecinos de Las Arribes comenzaron a increpar al presidente al que le recriminaron "no dejar hablar porque no tienes respuesta" e incluso se llegaron a escuchar insultos gruesos. Las protestas en contra del cierre del servicio nocturno de Urgencias en la comarca continuaron después en la puerta de La Salina.