Globalia le gana la partida a Fomento y pujará por 24 líneas de autobuses en todo el país

Juan José Hidalgo, presidente de Globalia

El grupo de Juan José Hidalgo ha forzado el cambio en los modelos de contratas y se presenta a los primeros cuatro nuevos concursos que el Ministerio de Fomento abrirá esta misma semana. "Quiero creer que van a ser limpios y claros", asegura el empresario.

El grupo Globalia está listo para entrar de lleno a competir por las líneas de autobús interurbano de todo el país, un mercado de 1.300 millones de euros que ha estado bloqueado durante décadas y que el grupo que dirige Juan José Hidalgo ha conseguido abrir a base de batallar en los juzgados. Una pelea en la que ha logrado echar por tierra todo el modelo de contratación de las líneas regulares, que primaba la continuidad de las mismas empresas en la explotación de las líneas y que ha dejado fuera a gigantes como Globalia durante décadas.

 

La ministra de Fomento, Ana Pastor, ha anunciado este martes que el Ministerio va a licitar de forma inminente la renovación de las concesiones de autobuses, un sector que gestiona directamente a través de concesiones. Dentro de este proceso, esta misma semana saldrán los primeros cuatro concursos, y en total serán 24 a lo largo del presente año. La decisión es producto de los años de pleitos con los que Globalia ha acabado torciendo los planteamientos del Ministerio. El grupo ha recurrido el sistema con el que las mismas empresas conseguían renovar los contratos una vez tras otra, y en muchas ocasiones, para períodos de hasta 25 años. Un negocio goloso que se adjudicaba con pliegos que iban contra la libre competencia.

 

Al menos, así lo han considerado en sucesivas sentencias los tribunales, que han ido dan la razón progresivamente al grupo de Hidalgo hasta el punto de que la Unión Europea ha pedido a España que adapte estas concesiones a la normativa de la competencia, lo que implica acabar con los privilegios que tenían las concesionarias históricas para firmar renovaciones sin temer por la competencia de otras empresas, lo que al final convirtió este negocio en el coto de unos pocos. "No se puede entender que, desde que yo era niño, la misma empresa haya gestionado la línea Madrid-Salamanca", ha ejemplificado.

 

Esta situación había derivado en la renovación casi permanente de estas importantes concesiones, y por períodos prolongados, cuando la normativa europea marca que no se pueden conceder por más de diez años ni prorrogar por más de cinco. En 2011, con José Blanco en el Ministerio de Fomento, Globalia ya consiguió que se declararan nulos los pliegos de condiciones pactados por Fomento con las empresas concesionarias de un centenar de líneas para prorrogar sus contratos, y a partir de ahí todas las instancias le han ido dando la razón hasta llegar al punto actual, en el que Fomento ha tenido que plantear nuevas condiciones.

 

En un acto al que también ha acudido Hidalgo, la ministra ha explicado este martes que en los pliegos del concurso se potencia la seguridad en la prestación del servicio, se incorporan criterios de solvencia profesional y económica, y se establece por primera vez un canon que abonará el adjudicatario en función de sus beneficios. La solvencia económica era una de las claves, ya que entre las cláusulas abusivas detectadas por los jueces destaca la escasa valoración que los concursos dan a la oferta económica: 15 puntos de 100. Las condiciones definitivas se concretarán esta misma semana cuando se conozcan los pliegos.

 

En todo caso, Hidalgo ha confirmado a TRIBUNA que están "preparados para acudir a la convocatoria" de las concesiones de líneas regulares de autobús que se abran este año. En cuanto a si las condiciones responderán a los criterios que demanda Globalia, Hidalgo expresa su opinón: "Quiero creer que van a ser limpios y claros".

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