Getafe otorgará el nombre de una calle o plaza al salmantino Pedro Cid, 'el cura de La alhóndiga'

Pedro Cid
La decisión se ha llevado a cabo tras su fallecimiento a través de una consulta popular entre los vecinos para decidir su ubicación concreta, tras aprobarse en el último Pleno una moción de la Alcaldía.
 
 

El Ayuntamiento de Getafe pondrá el nombre de Pedro Cid, conocido como 'el cura de la Alhóndiga', fallecido recientemente, a una calle o plaza del barrio de La Alhóndiga, a través de una consulta popular entre los vecinos para decidir su ubicación concreta, tras aprobarse en el último Pleno una moción de la Alcaldía en este sentido.

 

La proposición se apoya en el artículo 2 del Reglamento de Honores y Distinciones del Ayuntamiento y también por la biografía de "trabajo y desvelos de Pedro Cid por este barrio de Getafe".

 

En la moción aprobada por unanimidad se destacan algunos aspectos biográficos de 'el cura de La Alhóndiga', y "el gran trabajo social que realizó en la parroquia Nuestra Señora de Fátima de este barrio a lo largo de 35 años, lo que conforma un currículum que pocos representantes de la Iglesia y de otros ámbitos sociales pueden superar".

 

Asimismo, se recuerda que en 1991, cuando quisieron trasladarle de parroquia, todo el barrio de La Ahóndiga se movilizó en contra y los vecinos consiguieron que ese traslado no se hiciera efectivo.

 

"Salmantino de 82 años, sacerdote comprometido, teólogo por la Universidad Pontificia de Salamanca, docente y educador en Paraguay en épocas difíciles para la Iglesia en Latinoamérica, continuó su vida luchando en causas de gran dureza, ya que madres de jóvenes drogodependientes, pobres, abandonados o excluidos acudieron a Pedro Cid durante toda su estancia en La Alhóndiga", según consta en la moción.

 

También se indica que en su vocabulario no existían las palabras 'no' o 'imposible' y que "era como las farmacias de guardia, 24 horas al servicio de cualquier parroquiano, por lo que sin necesidad de creer o no creer, lo que queda claro es que ha sido un ángel de la guarda".

 

"El mejor homenaje que se le puede dar será continuar con su labor a favor de las causa difíciles e ingratas porque jamás se rindió y ha dejado el pabellón muy alto y una generosidad infinita, además de un vacío casi imposible de rellenar", han concluido.