Garban: "Será complicado, pero seguro que el Santa Marta salva la categoría"

El jugador salmantino, ex del CD Guijuelo y ahora en las filas del Villaralbo, militó durante siete años en la UD Santa Marta y regresa este 24 de abril al San Casto para jugar su primer partido oficial desde que se marchó del club.

El hijo pródigo vuelve a casa. Sergio Sánchez. conocido en el mundo del fútbol como Garban vuelve a Santa Marta muchos años después de abandonar la que fue su casa durante siete temporadas, las tres últimas en Tercera División, logrando mantener la categoría en todas ellas.

 

"Me acuerdo que nos costó mucho, pero fue muy bonito y guardo grandes recuerdos de mi época en el Santa Marta. El último año fue el máximo goleador y logramos la permanencia a falta de pocas jornadas. Fue bonito, la verdad". Así se manifiesta alguien que salió de un club 'hecho' para formar jugadores para dar el salto a la categoría de bronce del fútbol español, de la mano del CD Guijuelo donde jugó 5 años.

 

Pero, ahora, cosas del fútbol, le ha tocado bajar un peldaño (seguro que para coger impulso) y jugar con el Villaralbo en Tercera División, donde ha vuelto por su fueros: 11 goles (los mismos que 'matador' Ballesteros) y recuperando la ilusión tras un año complicado en Guijuelo con Estévez en el banquillo.

 

"Estamos cuartos y tenemos que mantener esa plaza en la Liga. El domingo, lo siento por el Santa Marta, pero vamos a ganar, y que luego ellos logren la victoria en los tres partidos siguientes y se salven. Igual que el Ciudad Rodrigo; sería bueno para Salamanca que los dos equipos siguiesen en Tercera la próxima campaña", asegura Garban.

 

En Villaralbo se ha convertido en un jugador indispensable ya que ha jugado 33 partidos de 34 posibles y solo una sanción por tarjetas no le ha permitido saltar al campo. Ahora, camino de los 28 años, busca terminar la fase regular en play off e intentar llegar lo más alto posible en la fase de ascenso. Luego, si se dan las circunstancias, quizá deba volver a su categoría, Segunda B. A lo mejor en Guijuelo hay quien le echa de menos...