Ganemos presenta un paquete fiscal con rebajas del IBI, la plusvalía y el recibo del agua

Virginia Carrera y Gabriel Risco, concejales de Ganemos en el Ayuntamiento de Salamanca (Foto: De la Peña)

Apuesta por reducir la carga en vivienda habitual y familias y redistribuir la presión fiscal, evitando las exenciones del IBI o los impagos de la plusvalía. "No estamos a favor de reducir ingresos, lo que hay que hacer es revisar cómo se hace el gasto", dice Risco.

Recaudar mejor, gastar mejor, bajar los impuestos. Sobre estas bases, Ganemos ha dado a conocer su propuesta de ordenanzas fiscales para 2017, las normas que regulan los principales impuestos municipales. Un planteamiento que incluye rebajar el IBI, introducir importantes bonificaciones en la plusvalía y también en el recibo del agua recuperando la gestión directa por parte del Ayuntamiento. Según el concejal Gabriel Risco, todo ello no tiene por qué mermar la recaudación del consistorio, pero sí significaría una manera de distribuir la carga impositiva de forma más justa que, acompañada de una mejor política de gastos, no afectaría a las arcas municipales.

 

Ganemos no ha hecho un cálculo exacto, pero considera que no hay merma de ingresos con esta propuesta y que lo que se ahorra en el servicio del agua podría tener ya destino. "Ese dinero se puede usar para pagar el sobrecoste del parque de Garrido o para firmar un convenio con al Casa de Alba para que arreglen el palacio de Monterrey", ha ironizado Risco sobre el ahorro que se conseguiría. Y es que una de las claves que plantea es una mejor recaudación, que deje de asentar la carga fiscal sobre la vivienda habitual o las familias, y que se fije más en sociedades que no pagan el impuesto de plusvalía, en las exenciones al IBI que son incorrectas... "No estamos a favor de reducir ingresos, lo que hay que hacer es revisar cómo se hace el gasto", ha dicho.

 

Así, Ganemos plantea rebajar el impuesto más importante del municipio, el IBI (más de 40 millones de euros de recaudación), reduciendo un 10% el recibo. Esto se conseguiría anulando el recargo aprobado hace años por el Ministerio de Hacienda y que, desde 2015, ya no es obligatorio: el Ayuntamiento decidió ya el año pasado mantenerlo y consolidar la subida de este impuesto.

 

La idea es devolverlo a su estado anterior y compensar la merma de ingresos con la revisión de las exenciones. A día de hoy, hay más de 8 millones de euros en recibos que no se pagan porque los bienes afectados están exentos. Ganemos ha propuesto revisarlos todos en busca de casos en los que no debería aplicarse la exención: hay 900.000 euros de bienes de la Iglesia que no se pagan, otros tanto de edificios BIC, 2,25 millones de fundaciones... y sólo están exentos los que no son negocios, "y hay hoteles de cinco estrellas en esta ciudad que no pagan IBI".

 

En cuanto a la plusvalía, el impuesto por las ganancias de la venta de una vivienda o un inmueble, Ganemos propone aplicar la misma solución que la Junta con su equivalente, el impuesto de transmisiones: bonificar al 95% aquellas transmisiones que son para vivienda habitual y llegan de una herencia. Eso deja fuera de la carga fiscal a las familias, y dentro a los especuladores inmobiliarios.

 

Por último, Ganemos insiste en convertir el recibo del agua en tasa y no tarifa. La diferencia es que, así, sería considerado servicio esencial (como ya ha dictado el Constitucional en varios casos), lo gestionaría el Ayuntamiento y bajaría el recibo un 28% ya que se ahorraría el beneficio de la empresa que ahora lo gestiona. Además, los cortes de agua por impago pasarían a la historia, lo que no significa que no se pudiera hacer nada con quién no paga el recibo, sólo que nunca se podría dejar a nadie sin este suministro básico.

 

Además, han apuntado otras pequeñas modificaciones como la rebaja del impuesto de construcciones a las obras que tengan que ver con la inspección técnica; reducir un 40% las tasas de instalaciones deportivas; y unificar el abono de todas las piscinas, actualmente diferente en el Helmántico y el resto.