Ganemos plantea dejar fuera de las contrataciones a las empresas que se retrasen en las obras

El grupo municipal Ganemos plantea una serie de medidas para mejorar el cumplimiento de los contratos municipales: quiere evitar los retrasos, que se inflen los costes o que una misma calle estén en obras permanentemente.

El grupo municipal Ganemos Salamanca ha planteado una serie de medidas para mejorar el cumplimiento de los contratos municipales que firma el Ayuntamiento de Salamanca. El motivo, que ha comprobado la falta de seguimiento por parte del equipo de Gobierno, que se traduce en constantes demoras, incremento de costes y molestias para los ciudadanos.

 

Esto afecta, especialmente, a las obras que contrata el municipio y que muchas veces son víctima de los retrasos. Por ello, entre las medidas está la de penalizar a aquellas empresas que no cumplan los plazos. La principal propuesta del grupo municipal es que no se permita acudir a las licitaciones a aquellas empresas que se hayan retrasado sin motivo aparente en la ejecución de obras.

 

Para ello, no se establecerán controles adicionales, sino que simplemente se pedirá una cosa: que se cumpla el pliego de condiciones estipulado en cada contrato. A día de hoy, es muy habitual que no ocurra nada cuando una empresa incumple con las condiciones marcadas en el contrato correspondiente para una obra o para prestar un servicio. Otra medida que se apunta es organizar las actuaciones que obliguen a levantar el firme de calles para evitar que un mismo lugar esté en obras varias veces en un plazo corto: se propondrá no que se puedan hacer dos obras en un mismo tramo en menos de dos años.

 

 

BAJAS DESPROPORCIONADAS

 

Ganemos también quiere poner coto a la práctica de las bajas desproporcionadas. El equipo de Gobierno presume habitualmente de la rebaja importante que consigue en las licitaciones, y que se cifra de una media superior al 20%. Sin embargo, eso tiene una cara oculta. Detrás de muchas de estas bajas está una posterior modificación del contrato para engordar la factura que, previamente, se había rebajado. De este modo, al final el ahorro no suele ser tal. El concejal de Ganemos, Gabriel Risco, ha apuntado una práctica habitual: aumentar en un 9,99% el coste final en la liquidación sin hacer modificados, algo permitido por la normativa.

 

La solución no es excluir las bajas, sino vigilar las desproporcionadas y que, detrás de estos supuestos ahorros, no haya ocultas modificaciones que engorden la factura a posteriori.