“Ganar una medalla en los Juegos no se puede explicar con palabras; es algo que queda para toda la vida”

La jugadora de waterpolo recibió un homenaje de Peñaparda, localidad salmantina donde veranea ya que su madre y abuelos son de allí

“No me esperaba el homenaje que me dieron en Peñaparda y me hizo mucha ilusión. La verdad es que estoy muy contenta porque ganar una medalla en los Juegos no se puede explicar con palabras; es algo que queda para toda la vida”.

Laura Ester Ramos, junto al resto de la selección femenina de waterpolo, ha hecho historia colgándose la plata en los Juegos Olímpicos de Londres, un reconocimiento que, sin duda, sabe a oro. “Nos ha hecho una ilusión tremenda ganar la plata. Llegar a los Juegos ya es un sueño, pero encima conseguir una medalla es algo increíble porque a lo mejor no volvemos a tener esta oportunidad nunca más”, señala una orgullosa Laura Ester Ramos.

Esta ‘salmantina’ veranea desde siempre en la localidad de Peñaparda porque su madre y sus abuelos son de allí. “Cada verano vengo porque tengo amigos y me gusta descansar y desconectar un poco y la verdad es que les agradezco este homenaje porque no me lo esperaba”, destaca.

Ramos, desvela además, que el secreto de esta plata ‘dorada’ está en la “unión que ha habido dentro del equipo, dentro y fuera del agua. Primero tuvimos el objetivo de venir a los Juegos y lo conseguimos. Una vez aquí, no íbamos a venir de vacaciones y después conseguimos la plata. No voy a negar que lloramos y sufrimos después de perder el oro, pero con el tiempo te das cuenta de que la plata es un premio maravilloso”, apunta orgullosa.

Mucho esfuerzo para llegar a la élite
Quien pueda pensar que para un deporte minoritario como éste, el trabajo es fácil, está equivocado. Hay menos ayudas, menos espectadores y menos capacidad de conseguir el éxito, pero Laura Ester Ramos es un ejemplo de que si se quiere, se puede.

Su vida no es fácil. Cada día entrena de 11 a 13.30 horas y de 20.00 a 22.00 horas y en el medio saca un tiempo muy valioso para estudiar bioquímicas, su otra pasión después del waterpolo, demostrando que con ganas y espíritu se pueden conseguir cosas.

“A veces es duro pero el waterpolo es mi pasión; yo juego en el Sabadell y estoy muy orgullosas de todo lo que he hecho. Quizá otros deportes tengan más peso y más dinero pero a ver si con éxitos como éste conseguimos que este deporte tenga más seguimiento”, destaca.

Balance de los Juegos para España
Por otro lado, Ramos valora de un modo positivo la actuación de España en los Juegos, de las mujeres y de los deportes de agua, que han sido los verdaderos protagonistas. “El resultado no es malo y las mujeres han hecho algo inolvidable, igual que los deportes que han pasado por agua. Es un gran éxito”, dice.

A sus 22 años, ya piensa en su próximo reto como es el Mundial de 2013 que se disputará en España y aunque quedan cuatro años, los Juegos de Río son otro objetivo. Reconoce una vez más que lo que significa ganar una medalla “no se puede explicar con palabras” y señala orgullosa que le hicieron mucha ilusión los mensajes de su familia y amigos, pero especialmente de la gente “con la que no hablo hace muchos años. Que se acuerden de ti en un momento así es de agradecer”, concluye orgullosa.

No cabe duda de que las ‘luchadoras del agua’ han hecho derramar lágrimas de alegría a más de uno. Bien merecidas…