Gallardón respalda los perímetros de seguridad contra 'escraches' porque los diputados no son gobernantes

Alberto Ruiz Gallardón

El ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, ha respaldado la propuesta del Ministerio del Interior de establecer un perímetro de seguridad para los diputados ante los denominados 'escraches' porque considera "fundamental" que los representantes de los ciudadanos, que no son gobernantes, tengan "plena y absoluta libertad".

El Ministerio del Interior, por boca del secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, ha anunciado que se establecerán "límites espaciales" para compatibilizar el derecho de manifestación de estas protestas con el derecho a la intimidad y la seguridad de los cargos que sufren este tipo de actos.

En declaraciones a los periodistas en los pasillos del Congreso, Gallardón ha subrayado la necesidad de "garantizar que los diputados, que responden ante los ciudadanos, tengan plena y absoluta libertad y estén alejados de cualquier elemento de presión a la hora de emitir su voto". "A mi me parece que eso es fundamental", ha apostillado.

Asumir las críticas y escucharlas 

Gallardón ha dicho que no cuestiona que los españoles se manifiesten por su gestión como ministro de Justicia, porque es su responsabilidad como miembro del Poder Ejecutivo, y considera, además, que no sólo hay "asumir" las críticas, sino "escucharlas".

El titular de Justicia ha insistido en que los ciudadanos tienen "derecho perfecto" a protestar por la acción del Gobierno, pero ha remarcado que "cosa muy distinta" es cuando la protesta, en su caso concreto, se refiere a su condición de diputado por Madrid.

En ese caso, ha dicho, lo que se intenta, a su juicio, no es "criticar" una decisión, sino "condicionar" su voto sobre el proyecto de ley antidesahucios que se tramita en el Congreso. "Intentar que los diputados voten, no aquello que les han dicho los ciudadanos que les han votado, sino aquello que pretende una minoría mediante una acción de carácter violento, a mí me parece es absolutamente contrario a los principios democráticos", ha concluido.