Fundación Santa María la Real renueva la instalación eléctrica de la iglesia de la Asunción de San Felices

También se aplica el Sistema de Monitorización del Patrimonio, con el objetivo de prevenir el deterioro y alteraciones de los edificios
La Fundación Santa María la Real renueva la instalación eléctrica de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de San Felices de los Gallegos (Salamanca), con el objetivo de garantizar la conservación preventiva del templo y de los bienes que alberga en su interior, en el marco del Plan de Intervención Románico Atlántico.

Según informaron a Europa Press fuentes de la Fundación, se trata de un proyecto de cooperación transfronterizo para la conservación del patrimonio románico y cultural de las provincias de Zamora y Salamanca y las regiones portuguesas de Porto, Vila-Real y Bragança, en el que intervienen la Junta de Castilla y León, la Fundación Iberdrola, la secretaría de Estado de Cultura de Portugal y la propia Fundación Santa María la Real, además de las diócesis de Zamora, Astorga, Salamanca y Ciudad Rodrigo.

Los técnicos de la Fundación Santa María la Real ejecutan en la actualidad las obras para la renovación de la instalación eléctrica y lumínica, a través de las que se pretende dotar al templo de un sistema "no sólo más moderno, seguro y eficiente", sino también "más acorde" con las "características artísticas y el origen románico" del monumento.

En concreto, se desarrolla la renovación de líneas, contadores y cajas eléctricas, así como la instalación de puntos de luz con tecnología LED de bajo consumo, que compartirán una misma línea estética y acabado. Además, la red de cableado quedará oculta para reducir su incidencia visual y evitar el "impacto estético" que existe en el templo, tras numerosas reformas y añadidos a la instalación.

Conservación preventiva
Además de la mejora de la acometida eléctrica, los técnicos han puesto en marcha el proyecto MHS (Sistema de Monitorización del Patrimonio), desarrollado por la Fundación Santa María la Real, para prevenir el deterioro y las posibles alteraciones de los edificios y sus bienes patrimoniales, mediante la aplicación y el uso de las nuevas tecnologías.

El sistema se desarrolla en tres fases, la primera de ellas es la investigación previa y el estudio del edificio, para conocer sus características y evolución histórica. En una segunda fase se determina qué tipo de equipamiento será necesario instalar para asegurar la conservación preventiva del edificio. Posteriormente, se procede a la colocación en lugares muy concretos de pequeños sensores, capaces de controlar parámetros ambientales como la temperatura o la humedad y de enviar datos periódicamente a un centro de control.

Desde ese centro de control, se evalúan los datos y se determinan las actuaciones que habrá que llevar a cabo en cada momento para prevenir posibles daños o alteraciones. De este modo, por ejemplo, una de las actuaciones que contempla el proyecto de San Felices es la monitorización del espacio que alberga la colección de casullas históricas propiedad de la parroquia, para facilitar la protección de las piezas.

En este sentido, el Plan cuenta con la colaboración de técnicos del Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la Junta de Castilla y Léon, que han evaluado ya el estado en el que se encuentran las casullas y a partir de sus conclusiones se establecerán las medidas necesarias para su conservación.