Francia quiere despertar en Brasil

Karim Benzema selección Francia

Francia aspira a volver al escaparate mundial en Brasil de la mano de Didier Deschamps y pese a perder a última hora a su principal baluarte, Franck Ribery, una Copa del Mundo en la que se presentan sin la presión del favorito.

 

FICHA TÉCNICA

Participaciones en Mundiales: Catorce (1930, 1934, 1938, 1954, 1958, 1966, 1978, 1982, 1986, 1998, 2002, 2006 , 2010 y 2014).

Títulos: Uno (1998).

Mejor resultado: Campeona (1998).

Palmarés: Un Mundial (1998) y dos Eurocopas (1984 y 2000).

Cómo se clasificó: Repesca contra Ucrania.

Calendario primera fase:

15/06 21.00 Porto Alegre Francia-Honduras.

20/06 21.00 Salvador Suiza-Francia.

25/06 22.00 Río de Janeiro Ecuador-Francia.
 

De nuevo con el billete sacado a base de sufrir, la selección francesa quiere aprovechar una nueva oportunidad para saborear las mieles del éxito, como en el Mundial que acogieron en 1998 o con la final disputada en Alemania 2006.

De todos modos, hace ocho años se acabaron los éxitos y desde entonces los sinsabores han sido la nota más predominante en los 'bleus', que han necesitado de dos repescas para clasificarse para los dos últimos Mundiales y que en las Eurocopas de 2008 y 2012 se fueron por la puerta de atrás.

Para llegar a Brasil, pese a que lo tuvieron en su mano, no pudieron sacar el billete directo. Encuadrada con España, a la que arrancó un empate en el Vicente Calderón, no pudo con la 'Roja' en París (0-1) y sus propios errores la condenaron a una repesca con Ucrania, que se puso muy cuesta arriba tras caer en la ida 2-0, aunque firmó una gran remontada en la capital francesa (3-0).

Esa imagen de poderío será la que busque trasladar a Brasil, empezando por el Grupo E, donde está encuadrada junto a Suiza, Honduras y Ecuador, y en principio obligada a ser primera para evitar verse con Argentina en octavos de final. La era Deschamps, capitán que levantó los trofeos en el 98 y en la Eurocopa del 2000, se presenta a examen con las dudas sobre su juego y regularidad.

Salvo aquella final ante Italia en el 96, Francia ha disfrutado de nombre más que fútbol ha ofrecido. Superar las herencias de la época de Zinedine Zidane se convirtió en un camino tortuoso en las últimas citas internacionales, acentuado en Sudáfrica, la previa a esta brasileña, donde se consumó el hundimiento de Raymond Domenech, quien supo llevar a Francia a la final en Alemania pero después dirigió un equipo con muy mala imagen en la Euro 2008 y el Mundial sudafricano.

Hace cuatro años, los jugadores franceses se declararon en huelga en apoyo a su compañero Nicolas Anelka, quien había sido apartado del equipo por Domenech, al que insultó delante de sus compañeros, y se despidieron en primera ronda tras ser incapaces de ganar ningún partido ante Uruguay, México y Sudáfrica, empatando ante los charrúas y marcando tan solo un gol. La marcha del seleccionador y la llegada de un campeón mundial como Laurent Blanc tampoco fue la solución, y Deschamps evitó a última hora lo que habría sido un sonoro fracaso.

Además, este Mundial de servir para empezar más que continuar. El propio Deschamps ya adelantó que el objetivo de su convocatoria será buscar un equilibrio y una progresión hacia la Eurocopa de dentro de dos años en la que serán anfitriones y sus responsabilidades serán aún más mayores.

BENZEMA COGE LOS GALONES DE RIBERY

'Les Bleus' cuenta aun con un juego por formar pero con buenos futbolistas capaces de explotar en citas importantes, botas por las que pasan las esperanzas galas de rememorar viejos tiempos como los de aquella selección del 98 y el 2000, aunque tendrán que lidiar con la baja de última hora de su estrella, Franck Ribery, a causa de una lumbalgia, por lo que Francia perderá la velocidad, asistencias, desborde y gol del extremo.

Arriba casi todo quedará en manos de un Karim Benzema deseoso de brillar con la camiseta nacional para acallar las críticas que hay sobre su rendimiento como futbolista 'bleu'. De todos modos, el delantero del Real Madrid Benzema es sin duda otro aval de garantías para Didier Deschamps, que nunca le ha retirado la confianza pese a su larga sequía anotadora (1.224 minutos).

Habituado a jugar con presión encima, como le sucede en su club, donde despierta halagos por su calidad y críticas por su, en ocasiones, excesiva frialdad y aparente falta de ganas, Francia necesitará de su excelsa calidad técnica y de la mejor versión de su olfato goleador para llegar lejos.

En esta campaña, como el único '9' fijo en la plantilla madridista tras la marcha de Gonzalo Higuaín, este introvertido delantero, que tiene como ídolo a Ronaldo Nazario, ha firmado una gran campaña con 26 goles con la camiseta blanca, 17 en la Liga BBVA, pese a estar rodeado de Cristiano Ronaldo y Gareth Bale, a los cuales les ha facilitados en ocasiones las cosas con sus asistencias y sus inteligentes movimientos. De momento, en el último amistoso ante Jamaica, saldado con un contundente 8-0, marcó y llegará con confianza.

De todos modos, a los franceses aún les quedan otros argumentos como los Giroud o Griezmann, en ataque; Cabaye, Matuidi o Pogba, en el centro del campo; o un portero sólido como Hugo Lloris, el más asentado atrás en una defensa que no acaba de asentarse.

Entre todos, en un combinado 'bleu' que pese a su calidad, sigue apostando por su fortaleza física, sobresalen Paul Pogba y Blaisi Matuidi, dos de los jóvenes valores franceses, con el primero, 'Balón de Oro' en el pasado Mundial Sub-20 y elegido 'Golden Boy' de 2013, actualmente ya muy cotizado y cuyo precio podría ascender en caso de brillar.

DESCHAMPS, OTRO CAMPEÓN DEL MUNDO PARA ENDEREZAR LA NAVE

Para Didier Deschamps la tarea de que Francia llegue lejos será de exigencia. Avalado por la experiencia y la condición de autoridad que le da el formar parte de la generación que convirtió a su país en campeona del mundo en 1998, el exfutbolista del, entre otros, Valencia, sabe que todo lo que no sea llegar lejos será considerado un fracaso.

Considerado uno de los mejores mediocentros de la década de los 90, sobresaliendo sobre todo en el Olympique de Marsella y en la Juventus, con los que conquistó dos Ligas de Campeones, la FFF recurrió a su carisma y su experiencia de aquellos éxitos del 98 y del 2000, que no pudo encontrar en el que fuera su compañero en esa selección, Laurent Blanc.

El de Bayona fue una institución en los 'bleus', siendo el primer en superar el centenar de internacionalidades, y siempre ha demostrado su buen hacer en los banquillos por los que ha pasado (Mónaco, Juventus y Olympique). En Brasil deberá decidir si opta por un esquema más ofensivo (4-3-3) o de más corte defensivo (4-2-3-1).

 

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