Francia fue nuestro 'Freddy Krueger'

 

Pensaréis que soy un poco 'freaky' pero –ya en el himno nacional– me di cuenta en la mirada de las jugadoras de que estaban metidas de lleno en el partido. Mostraban hambre y concentración; sabedoras de la importancia del encuentro, ya no por las consecuencias del resultado, sino por el volver a sentirse fuertes de cara al trono europeo.

Pero la pesadilla llegĂł en el Ăşltimo cuarto, donde vimos a una EspaĂąa decaĂ­da, sin fuerzas y tirando por la borda el trabajo realizado desde el minuto cero.

Este encuentro tuvo un factor psicolĂłgico muy importante debido al momento del campeonato en el que las dos selecciones se encontraban. El desenlace, sin embargo, no hizo justicia al baloncesto visto durante 30 minutos. Una diferencia de 24 puntos es exageradĂ­sima para el juego desarrollado en la cancha. Las nuestras estuvieron a la altura del rival hasta que llegĂł Freddy Krueger para convertir a las francesas en su peor pesadilla.

Sin pecar de excesivo positivismo, quisiera recalcar que se nota cuando EspaĂąa juega contra un equipo que sabe que estĂĄ a su mismo nivel: elaboran mĂĄs las jugadas, buscan los puntos fuertes del conjunto, tienen menos pĂŠrdidas de balĂłn y controlan las precipitaciones.

Obvio es que todo esto se evaporĂł en el Ăşltimo cuarto. Nuestras chicas se vinieron abajo en cuanto Francia se fue de diez puntos en el marcador. Quisieron rebajar la diferencia rĂĄpidamente con demasiados tiros precipitados, jugĂĄndose el partido a doble o nada; algo que les costĂł un varapalo mĂĄs fuerte del merecido.

A EspaĂąa le urge recuperar el juego exterior. En este encuentro acusamos ya no sĂłlo la baja de Amaya, sino que ademĂĄs vinieron las faltas de Laia nada mĂĄs empezar el partido, el desacierto de Ana Cruz, la mala suerte de Marta con la nariz y Alba hoy quizĂĄs un poco cansada.

La pregunta del millĂłn serĂĄ, ÂżquĂŠ ha pasado en el Ăşltimo cuarto? HabrĂĄ respuestas de todo tipo y expertos que lo analicen; pero yo me quiero quedar con otra pregunta de tanta o mĂĄs importancia, ÂżquĂŠ ha pasado en los tres primeros cuartos? Para ĂŠsta sĂ­ que tengo la soluciĂłn: han hecho frente al actual campeĂłn de Europa.

Tras el tropiezo de ambos equipos en la primera fase, todos los ojos estaban puestos en este partido con mirada inquisitiva al estilo del personaje ‘Gran Hermano’ de George Orwell en su novela 1984, para mandar “a la hoguera” a uno y perdonar la vida a otro. No hace falta decir que, si elegimos meternos en la piel de este personaje, todos nos equivocamos. El resultado ni es definitivo para ninguna de las dos selecciones ni es determinante en cuanto a augurios en caso de haber otro enfrentamiento entre ellas en momentos más avanzados de la competición. Ahora bien, tenemos que ponernos las pilas.

Me quedo con rabia al no poder disfrutar de la satisfacciĂłn de vencer a un rival que ensuciĂł su gran victoria con un gesto de poca deportividad. Para quienes no sepan de quĂŠ hablo, tras recibir Marta otro golpe en la nariz, SĂ­lvia parĂł el partido echando el balĂłn fuera. Marta fue sacada de pista y atendida. Y las francesas iniciaron el ataque entre abucheos del pĂşblico por no tener el detalle de devolverles la pelota.

Esperemos que las españolas se puedan resarcir de esta derrota en el próximo encuentro. Lástima que haya que esperar un día, porque –desde mi experiencia– tras las derrotas, lo mejor es jugar cuanto antes para no caer en una espiral de pensamientos negativos. De todas formas, este breve descanso les vendrá bien para reponer energías y preparar mejor el próximo envite.

Mucho ánimo a las jugadoras, que sé que me están leyendo. Recordad que ¡SÍ SE PUEDE, joé!

Besos.

Isa SĂĄnchez