Fin de la racha ante el campeón

Fortaleza. Las moscovitas dejaron atrás su irregular arranque europeo y recordaron por qué son las tetracampeonas.
Isabel de la Calle

El Spartak de Moscú logró ayer, en la capital rusa, terminar con la racha de imbatibilidad de Halcón Avenida que se extendía ya a los catorce partidos (uno de Supercopa, nueve de Liga y cuatro de Euroliga).

El conjunto ruso, tetracampeón europeo, impuso su condición física para doblegar a las salmantinas que trataron de imponer su alto ritmo de juego, pero no llegaron con el suficiente fuelle al cuarto final del partido, cuando mediados los diez últimos minutos encajaron un parcial en contra de 15-4 que hizo que el Spartak se pusiera con doce puntos de diferencia que resultarían ya insalvables para las jugadoras dirigidas por Lucas Mondelo.

En cambio, durante los tres primeros cuartos del encuentro el marcador estuvo siempre muy igualado, si bien es cierto que las charras no lograron nunca ponerse por delante. A finales del segundo cuarto, por ejemplo, las blanquiazules se acercaron a tres puntos (30-27) y al comienzo del tercero se colocaron sólo a uno (33-32, minuto 2).

El conjunto charro tuvo problemas desde el comienzo con las faltas, hecho que las llevó rápidamente al bonus. De hecho, tanto Erika como Anke terminaron el primer cuarto con dos faltas cada una. De este modo, durante los primeros diez minutos, la diferencia de tiros libres era muy significativa: 11-0 para las moscovitas.

El comienzo del segundo cuarto fue más irregular, con ambos equipos sin lograr una canasta en los primeros dos minutos y medio, en los que se seguían imponiendo las defensas de ambos equipos.

Todo el potencial anotador de las charras hasta el momento recaía en su juego interior formado por De Souza y Lyttle, ya que desde fuera apenas se sumaban puntos, lo mismo que desde el banquillo azulón, que ayer no estuvo a la altura de las circunstancias, anotando tan sólo al final del choque cuatro puntos.

Halcón Avenida, al menos, lograba en esta primera mitad sujetar a Lauren Jackson, que no era capaza de anotar ni una canasta en juego hasta bien entrado el tercer cuarto.

En los diez minutos definitivos, Mondelo dio entrada en la cancha a Domínguez y Xargay al mismo tiempo para imprimir velocidad al juego charro y darle seguridad al manejo de balón. Sin embargo, mediado el último parcial dos canastas seguidas de la poste Osipova hicieron que el Spartak de Moscú superara por primera vez los diez puntos de renta (64-52, minuto 6) y se marchara en el marcador definitivamente. En estos minutos, el porcentaje de Avenida desde 6.75 metros era preocupante, ya que sólo se sumaba un pobre 1/13 en triples (se terminó con un 2/17, anotados ambos por Snell).

No fue, por tanto, un partido brillante, aunque sí que se jugó con mucha intensidad sobre todo en defensa por las dos parte, donde sin embargo se produjeron demasiados errores. El Spartak, en cambio, fue capaz de llegar en mejores condiciones físicas a los minutos finales del encuentro, en los que Halcón Avenida se vino abajo.