Fernando Rodríguez, la voz que se oculta en el limbo digital

Apartado de las comparecencias públicas desde que reconoció la financiación ilegal del PP en las elecciones municipales y autonómicas del 99, el portavoz aprovecha las nuevas tecnologías para confirmar que sigue siendo el azote de la oposición. ¡El plasma ha muerto, vivan los archivos de vídeo!

Pensábamos que las comparecencias vía plasma de Rajoy eran lo más cuando se trata de evitar preguntas incómodas, pero está claro que todo es susceptible de mejora. Lo confirma el Ayuntamiento de Salamanca, que ha perfeccionado el sistema para conseguir que uno de sus mandamáses pueda manifestar su opinión y, al tiempo, no exponerse al incómodo público. ¿Cómo? Con la bendita tecnología digital.

 

El beneficiario es uno de los hombres con más peso en el consistorio salmantino, Fernando Rodríguez. Fontanero de las interioridades municipales y muñidor de (casi) todo lo que mueve el Ayuntamiento, lleva unas semanas autocondenado al destierro mediático. Justo desde que, a mediados de diciembre, reconoció su letra en unos comprometedores documentos en los que se ponía negro sobre blanco que el PP planificó pagar su campaña de 1999 a las municipales y autonómicas con aportaciones de empresas a las que daba contratos y que, no contentos, parte lo iba a cobrar en 'b'.

 

Desde entonces no ha vuelto a sentarse en público delante de los micrófonos, cámaras y preguntas inquisidoras de los malintencionados plumillas y esa manía incomprensible de saber más allá de la versión oficial. Tal ha sido su desaparición que hasta enmudeció en el pleno municipal cuando fue inquirido por el asunto de los 'papeles' de la financión presuntamente ilegal del PP salmantino. Pero como quiera que el equipo de Gobierno no puede perder una voz tan autorizada, había que buscar una solución. Y se ha encontrado, y muy ingeniosa, para que esa voz se escuchara alta y clara.

 

https://www.youtube.com/watch?v=S8bCkKm8a34

 

El regreso desde el ostracismo informativo se ha producido este martes gracias a otro limbo, el de las grabaciones digitales: vamos, exposición controlada. Y el motivo lo merecía: poner firmes a la oposición y dejar claro que consenso hay solo uno, y su paladín es Fernández Mañueco. Así que ni cortos ni perezosos desde el departamento de comunicación del Ayuntamiento anunciaban a media mañana que estaba a disposición de los medios un archivo de audio con las declaraciones del portavoz municipal redivivo. Porque si Fidel se puede manifestar a través del 'Granma' y sonar creíble, ¿por qué va a ser menos Fernando Rodríguez?

 

Eso sí, era una reaparición vía tecnológica, no un milagro. Así que de preguntas, nada de nada. Y de facilidades, también pocas. Un tortuoso proceso de correos electrónicos y llamadas (en plural ambos) para conseguir nombre y clave; acceder a un programa; y descargarse el documento. Al menos lo ofrecido supera todas las expectactivas: en lugar del audio prometido, es un vídeo en una sala del Ayuntamiento de Salamanca en el que, en casi dos minutos, Rodríguez resume la postura del equipo de Gobierno. Una 'prueba de vida' de las que no da Fidel: las chanzas sobre si el líder cubano está vivo o muerto son constantes, pero del concejal ya les puede decir este rumorisa que está vivo y coleando... al menos, en la pantalla.