Fernández Mañueco, el primero de la clase

Alfonso Fernández Mañueco

Hoy hace tres años que el PP eligió como candidato a la alcaldía y cabeza de lista provincial a Alfonso Fernández Mañueco, adelantándose al resto de provincias y rompiendo una norma: no anunciar ninguna alcaldía antes que la de Herrera para la Comunidad.

Lunes, 13 de diciembre de 2010. El presidente provincial del PP, Javier Iglesias, comparece en rueda de prensa en la sede del partido. La noticia ya se masca. No en vano, hace solo unos días (el viernes anterior, 10 de diciembre) que Julián Lanzarote ha anunciado su decisión de no continuar y desde entonces no han cesado las especulaciones sobre su sucesor. Hay candidatables, como el perfil más moderado de Agustín Sánchez de Vega, delegado de la Junta, pero siempre aparece el mismo nombre como favorito en la carrera: Alfonso Fernández Mañueco. Cuando Iglesias se sienta delante del micrófono, ya se sabe que el PP ha pedido al consejero que se presente a alcalde de la capital y la noticia está en mente de todos. 

 

El resto de la comparecencia es historia. Sabemos que Iglesias asegura que  “el mejor candidato para llevar a Salamanca a las cotas de desarrollo y progreso que merece”, que será un “magnífico alcalde” para la ciudad" y que "representa un proyecto de renovación en el Ayuntamiento y en la ciudad y garantiza un proyecto de futuro para Salamanca”. y también que su designación como candidato del PP a la Alcaldía cuenta “con el apoyo expreso de Herrera y Rajoy para encabezar la lista del PP de Salamanca”, afirmó Iglesias entonces. Un apoyo expreso que no sabemos si incluía saltarse todos los plazos, también los marcados en la organización interna del PP.

 

Cuando Iglesias anunció la decisión del comité electoral provincial estaba oficializando la "escapada" de Fernández Mañueco en una carrera para la que él mismo puso las normas. El propio Fernández Mañueco marcó ese mes de diciembre para la nominación de los candidatos a las alcaldías de las nueve provincias de la Comunidad y, el día 13 de diciembre, no estaban convocados los comités electorales provinciales en ningún caso, salvo el de Salamanca. Para cuando el resto quiso reaccionar, el candidato ya había dado el "sí, quiero" en una rueda de prensa el 14 de diciembre.

 

El resultado es que el PP provincial rompía con una regla no escrita: adelantarse al propio Juan Vicente Herrera en la candidatura, ya que por entonces no había sido ratificado. Lo normal es que no se anunciara ningún candidato a alcaldía antes de que se supiera quién iba a liderar la lista regional para la Junta. Quizás una manera de adelantarse también para otra carrera, la que se le presupone para la presidencia regional de cara a las próximas elecciones de 2015, y en la que habría querido ganarle ventaja a cualquiera otro de los candidatos que se postulan para ese puesto.

 

Al margen de quinielas políticas, su prematuro nombramiento como candidato a la alcaldía le obligó también a compatibilizar cargos. El primero, el de 'número 2' del PP en Castilla y León; a este respecto, Iglesias terció el mismo día de su nombramiento: "Creo que es compatible ser candidato y alcalde con ser secretario autonómico del Partido Popular”.

 

La segunda compatibilidad siempre resultó más espinosa de cara a la opinión pública. Por entonces, Fernández Mañueco era consejero de Interior y Justicia y decidió mantener el puesto también. Durante el tiempo que duró el 'interregno' mantuvo una importante actividad pública para promocionar su recién estrenada candidatura a la alcaldía. Y no fue hasta el 14 de abril de 2011, a poco más de un mes de la fecha de las elecciones municipales, que anunció sus planes con respecto a la consejería: seguir ejerciendo hasta el último día que la legislación se lo permitiera.

 

Y la compatibilización de cargos termina con un tercero: el de procurador en Cortes. Seguir siéndolo le mantiene en contacto con el Gobierno en Valladolid y le permite cumplir con el requisito de ser procurador por alguna de las provincias para encabezar la lista a la Junta, la otra gran carrera en la que compite. Haber dejado su escaño en el hemiciclo regional le hubiera alejado de ese objetivo.