Feliz aniversario: 29 años del 'Appetite for Destruction' de Guns n' Roses

Es el debut más vendido en toda la historia del rock con más de 32 millones de copias vendidas, hace justamente 29 años este jueves 21 de julio.

Parece increíble que, después de tantos años de travesía del desierto (cuesta abajo), Axl Rose sea ahora la estrella del rock más grande del planeta tras haber onseguido que el guitarrista Slash vuelva a su lado en Guns n' Roses después de 23 años y al haberse convertido inesperadamente en el controvertido vocalista de AC/DC.

 

En 1987 hicieron saltar la banca del rock con la publicación de su primer disco, Appetite for Destruction, el debut más vendido en toda la historia del rock con más de 32 millones de copias despachadas, hace justamente 29 años este jueves 21 de julio.

 

Un aniversario especialmente feliz porque pilla a la banda en plena combustión con ese triunvirato integrado por Axl, Slash y Duff. Y aunque han quedado fuera los también miembros originales Izzy Stradlin (guitarra) y Steven Adler (baterista), esta reunión es abiertamente celebrada por los fans, que ahora sí, después de tantas pacientes plegarias, tienen lo que esperaban. Y lo que esperaban, básicamente, era ver de nuevo a Axl cantando Welcome to the Jungle y Sweet child of mine con Slash a su vera (en lugar de 'mercenarios' más o menos válidos). Porque de la fusión de ambos talentos, convenientemente apuntalados por el resto del grupo, surgió Appetite for Destruction, uno de los debuts más laureados de la historia del rock en particular y de la música en general.

 

Con un presupuesto de algo menos de 400.000 dólares, la grabación se desarrolló desde enero de 1987 en diversos estudios californianos. Appetite for Destruction quedó integrado por una docena de temas, algunos tan antiguos como Anything goes, compuesto por Axl e Izzy allá por 1981 para su grupo Hollywood Rose, que terminaría fusionándose con L.A. Guns en 1985 y dando como resultado Guns n' Roses. El compendio final muestra la diversidad reinentante en ​el seno del grupo, pues todos participaron en distintos grados en su creación (It's so easy, por ejemplo, es del bajista Duff).

 

La historia de Guns n' Roses es de esas que cuesta creerse, pues parte de la azarosa reunión de cinco muchachos inadaptados de diversas procedencias que un buen día coincidieron en la escena musical de West Hollywood, absolutamente efervescente a mitad de la década de los ochenta del siglo pasado, con el Sunset Strip como columna vertebral de un movimiento, el hair rock, que terminaría conquistando el mundo.