Fauba, contra la limitación del tráfico en el Enrique Estevan

El proyecto del Ayuntamiento de restringir el tráfico en el casi centenario puente de Enrique Estevan no cuenta con el aval de la Federación de Asociaciones de Barrios Antiguos de la Provincia de Salamanca (Fauba).
J. Romero

“El puente se ha hecho para que se circule por él”, resume Luis Delgado, presidente de este colectivo de vecinos. Fauba sostiene que la limitación de la circulación, que se reducirá en dirección salida de la ciudad, supondría eliminar “la entrada noble de Salamanca”. “Queremos que la doble circulación rodada se mantenga”, expone la Federación en un escrito remitido al Ayuntamiento. Fauba insiste en que el puente de Enrique Estevan, que cumplirá cien años en 2013, representa “la vía fundamental y turística de entrada a la ciudad de peatones y vehículos”. La remodelación de la intersección entre el paseo del Rector Esperabé y la puerta de San Pablo, que comenzará, según plazos adelantados a finales de 2010 por el concejal de Fomento, Salvador Cruz, en este mismo enero, conllevará la construcción de una nueva rotonda en este cruce y modificaciones en la circulación en el viaducto sobre el río. De esta manera, los conductores solo podrán utilizar este puente en sentido salida de la ciudad.
“No vamos a aceptar que suspendan la circulación y exigimos que se restaure y se refuerce el puente”, replica, en su lugar, Delgado a los planes de Fomento. El presidente de Fauba incide en que la restricción del tráfico sobre el voladizo entorpece los intereses turísticas de la ciudad, al hurtar a los turistas de una de las mejores vistas de Salamanca, la que ofrece la entrada del viaducto de Enrique Estevan, pero también perjudica a los vecinos del barrio de Tenerías. Delgado advierte incluso de que esta zona se convertirá en un “gueto aislado”, en especial la avenida de Reyes de España. Desde Fauba se remite al Ayuntamiento que la prioridad es “reparar el puente, quitarle el pavimento deslizante de las aceras y arreglar la estructura de hierro corroída por el cloruro de sodio, limpiándola y saneándola”, obviando cambios en la circulación sobre su asfalto. Incluso el presidente de este colectivo vecinal afirma que el mal estado del viaducto se debe a un uso municipal negligente. “Al igual que se echa sal en las calles, lo han hecho en el puente, lo que ha provocado que las barandillas, que son de hierro, se hayan deteriorado al ser atacadas por el cloruro de sodio. Había que haber echado arena o serrín, cosa que deberían saber los servicios técnicos del Ayuntamiento”.

Desde el pasado día 19 de noviembre, una de las aceras del Enrique Estevan se encuentra cerrada al paso peatonal. El Ayuntamiento ha impulsado un estudio de la estructura que guíe las actuaciones futuras que se deben desarrollar en el puente. El concejal de Fomento, Salvador Cruz, ha defendido en las últimas semanas que la nueva regulación de la circulación en el paseo del Rector Esperabé “aminorará” el paso de vehículos sobre el casi centenario viaducto.