“Familias, pymes y autónomos han financiado a los bancos con las permutas financieras”

Foto: E.P.

Juan José Santos, delegado de Ausbanc en Salamanca, “muy satisfecho” por haber conseguido cuatro sentencias favorables a particulares en los últimos diez días.

Ausbanc ha conseguido que Los Juzgados de Salamanca emitan cuatro sentencias favorables por permutas financiaras –también conocidas como “swaps”- en los últimos días, condenando a Bankinter, Banesto y Banco Popular por la comercialización inadecuada de productos tóxicos. Las entidades bancarias han tenido que devolver a sus clientes más de 500.000 euros.

 

“Las permutas financieras y las preferentes son los dos productos tóxicos por excelencia”, asegura Juan José Santos, delegado de Ausbanc en Salamanca, en referencia a las prácticas de los bancos, que ofrecen productos de inversión de alto riesgo que no se ajustan al perfil de sus clientes. “Estamos indefensos por el incumplimiento sistemático de la ley por parte de los bancos, que ocultan información y utilizan las apariencias”, declara Juan José, defendiendo a unos clientes que firman contratos “oscuros” con los bancos, difíciles de comprender y que incluyen productos inadecuados para ellos.

 

Juan José Santos cree que los resultados obtenidos en los Juzgados de Salamanca, con doce resoluciones favorables en los últimos meses, dos de ellas en la Audiencia provincial, son “una noticia muy positiva”,  que confirma la tendencia nacional. “los Tribunales están dando la razón a los clientes”, declara el delegado de Ausbanc en Salamanca.

 

“Es importante que en Salamanca también se siga esa tendencia”, apunta Juan José. Y es que, solo en la provincia, hay más de tres mil afectados por las permutas financieras entre personas físicas, pymes y autónomos. Además, “hay muchas por presentar y mucha gente que ni siquiera se habrá enterado”, declara Juan José santos.

 

Desde Ausbanc apuntan que es “fundamental” que los clientes que hayan pagado por casos de permutas reclamen las irregularidades que hayan sufrido porque “al final, los únicos beneficiados, son los bancos”, asegura Juan José.