Faena de gloria

España, a por su primera final. La selección, con la mejor generación de futbolistas, quiere firmar el capítulo más memorable de su historia
Efe / Durban
España y Alemania con las mejores generaciones de futbolistas de su historia, reeditan dos años después la final de la Eurocopa 2008, en la semifinal del Mundial 2010, a donde la Roja llega firmando el capítulo más exitoso de su vida en la competición de mayor prestigio. El reencuentro de viejos amigos llega con numerosas caras nuevas. Principalmente en el bando germano. España no ha necesitado grandes cambios, sí retoques de Vicente Del Bosque, quien retomó el exitoso proyecto de Luis Aragonés tras tocar el cielo en la final de Viena de la Eurocopa.

No se ha bajado de él desde entonces y con la entrada de jugadores que han rejuvenecido el plantel para ser indiscutibles se reencuentra en su camino con un rival que tiene nueva identidad. Al poderío físico que siempre marcó a la selección germana en su pasado, se le ha sumado una calidad técnica de mayor nivel con la entrada de nuevos jugadores como Thomas Müller y Mesut Özil. Provoca que en el mar de elogios en el que navega, sea calificada como “la mejor Alemania de la historia” por el mítico Franz Beckenbauer.

Llega España a la cita con la moral por las nubes, demostrando el crecimiento que protagoniza desde que fulminase sus complejos en aquellos cuartos de final de la Eurocopa ante Italia. Sabiendo competir en eliminatorias a vida o muerte. Imponiéndose al sufrimiento en momentos de fútbol poco vistoso –ante Paraguay en cuartos–, o mostrando poderío cuando desata su fútbol –contra Portugal en octavos–. Sin recibir un gol desde que comenzaron los cruces del Mundial. Rescatando la cara salvadora de Íker Casillas y presumiendo de la matadora del goleador del Mundial, David Villa, que se quitará la espina que le quedó clavada en el último duelo con Alemania. Una lesión muscular le apartó de la gran final de Viena.

Nunca fue Del Bosque en su carrera un técnico de cambios. Cuando algo funciona no es partidario de retoques pero tenía uno en mente para la semifinal. Pensaba dar la titularidad a Cesc en detrimento de Torres y aumentar el peso en el centro del campo. Un mal gesto del centrocampista en el entrenamiento en el peroné recién operado, lo impedirá. Jugará Torres, confiando en que ante los Alemanes pueda explotar por fin sus cualidades con más espacios de los que ha tenido hasta ahora. Su gol en la Eurocopa cambió la historia de nuestro fútbol y hoy puede reescribirse una vez más.