Fácil como un entrenamiento

LA UDS RODÓ SU ATAQUE. Ante un Ciudad Rodrigo que puso voluntad pero no le pudo hacer sombra, el Salamanca sumó minutos y demostró opciones ofensivas. MALA NOTICIA. Mario Rosas se retiró lesionado en el segundo tiempo
TERESA SÁNCHEZ / CIUDAD RODRIGO

El último bolo de pretemporada, posiblemente el más inútil para sacar conclusiones, sirvió a la UDS para trabajar conceptos ofensivos, porque atrás apenas tuvo trabajo. Como detalles buenos quedaron la posición de Miguel, por delante de la defensa, y el buen momento goleador de Miguel Linares.

La penúltima prueba de pretemporada frente al rival, en teoría más flojo por aquello de pertenecer a Regional, se resolvió de la manera prevista: con victoria cómoda de la UDS, que comenzó jugando como se esperaba, mandando y metiéndose en el campo de un Ciudad Rodrigo que apenas conservaba el balón. Apenas habían transcurrido cinco minutos y el equipo salmantino ya se había adelantado en el marcador merced a un golpe franco desde la frontal botado a la perfección por Zamora, que situó el balón a media altura y pegado al palo.

Cano apostó en esta ocasión por situar a Miguel por delante de la defensa, con Yuste y Perico escoltándole, y mientras el albaceteño recogía todos los balones que se movían de medio campo hacia atrás, el ex de la Cartagena salía con peligro con el balón en los pies ante unos rivales incapaces de frenarle si no era a base de faltas. Tras un disparo en falta ensayada de Kike López, llegó el primer acercamiento del Ciudad Rodrigo después de robar Sastre un balón en el centro del campo, pero su lanzamiento lejano se marchó fuera.

Apostaban los unionistas por abrir el campo todo lo posible, buscando las subidas por un lado de Arbilla, como siempre muy atrevido, o de Kike y Andrés, algo más comedido, por la otra y a un centro de éste le faltaron milímetros para que Marcos remachara en el área pequeña. El delantero se quedó con la miel en los labios en una nueva oportunidad, pasados los 20 minutos que supuso la mejor jugada en combinación de todo el primer tiempo. Partió desde Miguel, tocó Yuste a la banda, desde donde el equipo acabó encontrando ventaja para poner un buen centro que el punta remató al palo. Trataba el Ciudad Rodrigo de sacudirse el claro dominio, aunque con dispar fortuna y la paliza por correr detrás del balón era importante, por lo que se podía prever un bajón físico que les costara caro. Así llegó el segundo de los unionistas, tras remachar en el segundo palo un centro de Perico. El Ciudad Rodrigo pudo tener recompensa a su trabajo con un bonito disparo en semi vaselina de Sastre que se marchó al larguero pero el tanto cayó del lado unionista instantes después, ya casi sobre el descanso, tras sacar fruto Javi de otro nuevo centro al área pequeña.

Seis minutos tardó Marcos Márquez en tener una nueva ocasión clara y, de nuevo, tras un sutil toque, dentro del área, se topó con el palo, pero era cuestión de tiempo que el cuarto llegara aun cuando el equipo perdiera al hombre destinado a ser su brújula en la medular. Ese papel lo cogió Perico que puso un gran pase al área para la llegada de Linares, que superó por arriba al portero.

El cansancio se hacia cada vez más evidente en el Ciudad Rodrigo y el festival ofensivo continuó con el gol que tanto llevaba buscando Marcos Márquez, que remachó una jugada con varios disparos. Ahí bajó el pistón el Salamanca, que siguió dominando y aun sin apretar continuó aumentando su cuenta anotadora.