Exigen que los agentes medioambientales puedan llevar armas tras las amenazas de recolectores irregulares de setas

Imagen de agentes medioambientales de La Rioja (Foto: Pablo Montiel)

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios ha exigido a la Junta que entregue el arma corta reglamentaria a los agentes medioambientales que así lo soliciten después de que se hayan registrado actitudes "amenazantes" y "agresivas" de recolectores irregulares de setas.

El sindicato ha explicado que el arma fue retirada por la Junta en mayo de 2013 y, aunque los agentes medioambientales reclaman reiteradamente su devolución, como "recurso disuasorio y de defensa personal necesario", ahora lo vuelven a pedir.

El motivo es "la masiva presencia de recolectores ilegales de setas en los montes de Soria o Burgos, durante estas semanas, que desobedecen e incumplen reiteradamente la normativa medioambiental y que han mostrado actitudes amenazantes y agresivas en ocasiones".

A este respecto, ha recordado que en comunidades vecinas como La Rioja, que comparte espacios naturales con Soria y Burgos, sus agentes sí llevan arma reglamentaria. Este sindicato ha añadido que los problemas de seguridad de los agentes medioambientales se extienden a todas las provincias de la Comunidad y a otros ámbitos como la caza furtiva.

CSI-F considera "totalmente incongruente e irresponsable" que se retiren las armas reglamentarias y se ordenen instrucciones para luchar contra los cazadores furtivos que sí portan armas o contra otras actividades medioambientales y forestales que atentan contra la actual normativa de protección medioambiental, que se llevan a cabo "en un medio aislado y disperso, en el que el agente medioambiental está solo y desprotegido, frente al infractor o delincuente medioambiental".

AGENTES DE LA AUTORIDAD

CSI-F ha recordado que el de Agentes Medioambientales es un cuerpo armado que tiene más de 130 años y que es el único de la Junta de Castilla y León con carácter de agentes de la autoridad y funciones de policía administrativa y judicial. El sindicato independiente ha reiterado que los responsables "no deben ser reticentes a entregar el arma corta a los agentes medioambientales que lo soliciten voluntariamente".

Asimismo, ha recordado que el reglamento de la Junta que regula este colectivo prevé la dotación del arma reglamentaria para servicios de vigilancia o control en los que se presuponga la existencia de un riesgo para el agente.

CSI-F ha explicado que ha formado a unos 600 agentes medioambientales de toda España --también de Castilla y León-- en materia de Policía Judicial genérica, es decir, en sus competencias de esclarecimiento de delitos ambientales, "funciones para las cuales también resulta imprescindible el arma corta reglamentaria como herramienta de trabajo y prevención de riesgos laborales".

El sindicato ha asegurado que "la importancia de la protección medioambiental en Castilla y León, en ámbitos como los espacios naturales, la caza o la micología, depende de un cuerpo sacrificado y muy bien formado, como es el de los agentes medioambientales, a los que hay que dignificar, valorar y darles las herramientas necesarias para cumplir correctamente con su trabajo, para el que el ciudadano deposita su confianza".

Por ello, ha lamentado que el agente medioambiental tenga que afrontar "con demasiada frecuencia, situaciones de peligrosidad para su integridad física".