Examen de conciencia y propósito de la enmienda

 
Si los gobernantes de este país tuvieran un mínimo de amor propio y dignidad, hoy deberían estar realizando un profundo examen de conciencia para empezar a enmendar los múltiples errores que los ciudadanos españoles ya no les perdonan. A Zapatero porque no ha sabido gestionar la crisis económica de forma acertada y hoy España es ya un problema para la Unión Europea, desde donde se nos exige, ya no se nos pide, un plan de austeridad y de control del gasto público mucho más profundo y doloroso del que había planeado y planteado nuestro Gobierno. A Rajoy, porque en vez de dar la imagen de un alternativa real a la Presidencia, se ha visto envuelto en una de las peores tramas de corrupción de la democracia y no ha sabido responder con contundencia ante los numerosos implicados del Partido Popular. La última encuesta del CIS suspende de forma categórica a uno y a otro, y no hay ningún ministro que llegue al aprobado, sino más bien al muy deficiente, como le ocurre a la ministra de Cultura, con una nota de 2,89. Si añadimos, además, que las tres principales preocupaciones de los españoles son el paro, la coyuntura económica y la clase política, sin duda ha llegado el momento de pedir una profunda renovación en los partidos mayoritarios. Las voces que piden elecciones anticipadas son cada vez más numerosas, y desde luego la voz de las urnas para decidir qué rumbo debe seguir este país es ya casi una necesidad.