Eterno '7', capitán... Raúl González Blanco

El Bernabéu rinde un homenaje al que fue durante 16 años su buque insignia y éste no defraudó; marcó un gol al 'estilo Raúl'.

El madridismo homenajeó por todo lo alto a su ídolo Raúl González Blanco, en un partido festivo y donde rendir tributo al ex jugador del Real Madrid primó sobre el resultado y el desarrollo del partido, y donde el propio Raúl marcó el 1-0 con la elástica blanca, en la victoria del conjunto blanco por 5-0 al Al-Sadd catarí en la XXXV edición del Trofeo Santiago Bernabéu disputada este jueves por la noche en Madrid.

 

Raúl jugó la primera parte con el Real Madrid y la segunda con el Al-Saad. Durante los prolegómenos del partido, donde Raúl posó con los títulos que ganó en sus 16 temporadas, y en cada acción en la que intervino el hoy '7' madridista --Cristiano Ronaldo jugó con el dorsal 11-- el público que llenó el feudo madridista se volcó en gritos y aplausos hacia su estrella, buscando verle marcar un último gol con la camiseta blanca.

 

Ese momento llegó en el minuto 23, cuando Di María asistió a Raúl para que batiese con la zurda al portero visitante Saad Al Sheeb y pusiese al Bernabéu entero en pie. Posteriormente, los ánimos y aplausos al ex capitán del Madrid, que estuvo muy activo y participativo durante todo el encuentro, se vieron interrumpidos en ocasiones con algunos pitos a Kaka y división de opiniones en las acciones que intervinieron Iker Casillas y Diego López, que jugaron la primera y segunda parte respectivamente.

 

 

En los segundos 45 minutos, Raúl vistió ya la elástica de su equipo catarí y siguió con la misma actitud intentando buscar otro gol para redondear la noche. Con multitud de cambios en ambos equipos tras el descanso, las nuevas incorporaciones blancas se hicieron ver, entre ellas Isco, que volvió a marcar de cabeza, tras hacerlo ante el Betis el domingo, en el 59 para poner el 2-0 en el marcador.

 

Benzema, que también recibió algunos pitos, hizo el 3-0 en el 80' de penalti cometido sobre Carvajal, y Jesé Rodríguez, que se apuntó a la fiesta anotando un doblete en los minutos finales, redondearon un partido donde Raúl se pudo despedir definitivamente de la afición del Real Madrid, donde fue manteado por sus antiguos compañeros y dio una última vuelta de honor al césped al final del encuentro.

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