ETA escondía en Biarritz un arsenal de película: 50 kilos de explosivo, 26 armas cortas, 700 matrículas falsas...

Las autoridades francesas han terminado de hacer el inventario de lo que encontraron en la 'casa zulo' que ETA tenía en la localidad gala de Biarritz. 

Los terroristas escondían en ese lugar un total de 26 armas cortas, en concreto eran 19 revólveres y 7 pistolas de la marca Smith & Wesson, de diferentes modelos, según han informado a Europa Press fuentes de la lucha antiterrorista.

 

Smith & Wesson era la marca de la mayoría de las 400 armas robadas por ETA a la empresa Sidam en la localidad de Vauvert (el sureste de Francia) en octubre de 2006, en plena tregua decretada con el Gobierno socialista. Las fuentes consultadas creen que las armas encontradas en Biarritz proceden de aquel robo.

 

Además en la casa solariega de Biarritz había unos 50 kilos de material para la fabricación de explosivos repartidos en 1.000 gramos de material utilizado para la elaboración de Pentrita, 43 kilos de polvo de aluminio, 3,2 kilos de Pentrita ya confeccionada y 50 gramos de explosivo Diazodinitrophenol (DDPN). El Diazodinitrophenol es un explosivo primario particularmente peligroso e inestable utilizado para la confección de detonadores.

 

La Policía francesa en colaboración con la Guardia Civil encontró además tres garrafas de unos 20 litros de capacidad que contenían sustancias aparentemente para la confección de material explosivo que están aún pendiente de análisis. También hallaron 700 placas de matrícula francesas vírgenes, una troqueladora y cifras y letras de acero destinadas a la fabricación de más placas de matrícula.

 

Los terroristas guardaban también más de 1.000 cartuchos (de distintos calibres), 30 metros de cordón detonante artesanal, cuatro temporizadores artesanales de ETA., un sistema de iniciación para artefactos explosivos tipo 'LAPA' así como dispositivos informáticos, teléfonos móviles y documentación pendiente de estudio.

 

Esta operación realizada con la información de la Guardia Civil el pasado 28 de mayo supuso el primer gran golpe a la estructura creada por ETA en julio del año pasado con la misión de llevar a cabo el sellado de las armas. De este modo, las fuerzas de seguridad lograron incautar a la banda buena parte del poco material que le queda.