"Estoy muy contento con la selección, pero me la merezco"

El salmantino Gabriel Velázquez competirá en la Berlinale 2014 con ärtico, película que dirige y produce.

La cuarta película del director y productor salmantino Gabriel Velázquez, ärtico, competirá en la Berlinale 2014 por el Oso de cristal, en la sección Generation. Desde su trabajo en Lourdes de segunda mano, dirigida por Chema de la Peña, Gabriel no ha dejado de cosechar éxitos con sus propios largometrajes. ärtico culmina la trilogía iniciada por Amateurs (2008) e Iceberg (2011), que tienen a la juventud y la familia como protagonistas.

 

 

Tuviste tu primer contacto con el cine con 28 años. En este caso, has hecho bueno el “más vale tarde”.

Sí, yo nunca había estudiado nada de cine, y conocía de toda mi vida en Salamanca y de la Facultad de Económicas de Madrid a Chema de la Peña. Me ofrecí a encargarme de la producción del corto en el que estaba trabajando, Lourdes de segunda mano y le organicé todo. Fue bastante complicada, con cuatro días de rodaje y bastantes localizaciones, un paso de Semana Santa…

 

Todo el mundo en Madrid se quedó alucinado con mi trabajo, y me dijeron que tenía que dedicarme a esto. Pedí una subvención a la Junta de Castilla y León, me la dieron y tuve que hacer mi primer corto.

 

No te ha ido mal desde entonces.

Nunca he tenido presión, siempre me he sentido un poco forastero en el cine y sin nada que perder. He ido siempre con ese espíritu, un poco más jovial y buscándome a mí mismo. Hago lo que siento y de momento no me va mal, pero ya veremos…

 

"Siempre me he sentido un poco forastero en el cine."

¿Te sentías atraído por el cine antes de esa primera experiencia?

No. De hecho, mi madre me daba dinero para el cine y yo me iba a los futbolines, con eso te lo digo todo.

 

Empezaste como productor, y sigues desempeñando esa función en las películas que, además, diriges. ¿Es muy complicado compaginar los dos puestos?

Te vuelves loco, pero te da una libertad absoluta. Yo concibo el cine como algo vivo. Está escrita una cosa, pero si descubro un personaje o una localización lo cambio todo sobre la marcha, en el montaje cambio la historia, si tengo algo más que rodar lo ruedo, y eso te lo permite el ser tu propio productor.

 

Hay producciones que no son comerciales, pero van por el lado comercial y cuestan diez o veinte veces lo que me puede costar a mí… Es un camino duro, pero más libre.

 

¿Qué has querido decir con el título ärtico?

Es una especie de continuación de Iceberg, y lo más cercano que he encontrado es el Ártico. Aparecen paisajes invernales en Salamanca, que a veces parece una estepa vacía. Son desoladores, como la vida de los jóvenes que protagonizan la película.

 

También me gusta la sonoridad de la palabra. Muchas veces busco antes la palabra que la explicación. A veces haces una película por una imagen que tienes, y con el título pasa casi lo mismo. En el cartel aparece con una diéresis en la ä y las letras tienen formas cuadradas, como si fueran cubitos de hielo, buscando un símil con entre la vida en el Ártico y la de los protagonistas.

 

¿Qué podrán reconocer los salmantinos de su tierra en tu película?

Todo, porque es una película hecha en Salamanca, en la que he utilizado las imágenes más bellas que he podido. Las hay muy modernas, del campo, de los animales, de la catedral…

 

La música, desde lo más ancestral hasta lo más punk, está hecha en Salamanca. Es difícil que haya una película más charra y moderna que ésta.

 

"Es difícil que haya una película más charra y moderna que ésta."

ärtico es la continuación de tu anterior largo, Iceberg. ¿Con esta das carpetazo al tema de la adolescencia, la familia y la soledad?

De momento, sí. Ahora estoy en Zaragoza, rodando en Formigal una mezcla entre el thriller y el falso documental que no tiene nada que ver. Pero siempre me han atraído los temas infantiles y juveniles.

 

Te has referido a ärtico como un reflejo de tu vida. ¿Qué hay de autobiográfico en ella?

Yo estaba al otro lado de los malotes que la protagonizan. Cuando era pequeño, chicos como ellos saltaban la tapia del colegio, me robaban el balón y yo me quedaba con cara de tonto. Yo los veía como héroes, siempre me quedaba con las ganas de saber algo más de sus vidas, casi los consideraba personajes de fantasía.

 

Pero creces y te das cuenta de que eso no es tan bello, que sus vidas duran poco, son desgraciados…

 

¿Cómo has recibido la selección de ärtico para la Berlinale 2014?

Estoy súper feliz, porque además era mi primera opción. La película se terminó en octubre, y Berlín fue el primer festival al que la envié. Creo que va a haber muy pocas películas españolas, y para mí es un orgullo que esta película tenga esa importancia a nivel mundial.

 

Estoy muy contento con la selección, pero me la merezco. Me lo he currado muchísimo.

 

Debido a esa escasez de representantes españoles en el festival, ¿sientes una responsabilidad especial?

Sí, tengo mucha responsabilidad y esperamos no defraudar. Tener el sello del oso en los carteles y mi presencia allí es algo que nunca hubiese soñado cuando iba al futbolín en vez de al cine. Ahora voy a Berlín, imagínate lo que supone ese cambio en mi vida. Puedo presumir de haber estado en San Sebastián, Berlín, Venecia, y ahora solo me queda el de Cannes.

 

¿También ha cambiado tu hábito de ir al cine?

Sí, veo muchísimo cine. Sigo yendo a los futbolines, porque es algo que me encanta, pero el cine me gusta mucho. Voy a ver muchas películas de autor, me llevo tres o cuatro DVDs cuando me voy de viaje, utilizo plataformas online…

 

¿Qué es lo último que has visto?

He visto dos películas maravillosas, La gran belleza y La vida de Adèle. Me han encantado las dos.

 

"Cuando han bajado los precios se han llenado las salas."

¿Qué opinión te merece el precio de las entradas de cine en España?

Cuando han bajado los precios se han llenado las salas. Y es que en Madrid, donde ir al cine cuesta nueve euros, si vas con tu mujer y tus hijos, más lo que te tomes allí, una tarde puede salirte por cien euros. Mucha gente opta por hacer esa reunión en casa, con un DVD.

 

 

Tu siguiente película se va a desarrollar en el Pirineo Aragonés. ¿Cuándo estará lista?

Estará en 2015. Estos días hemos estado rodando en la nieve, que era algo que nos interesaba mucho, ahora estoy a tope con lo de Berlín y retomaremos en primavera. También voy a intentar llevar algo de rodaje a Salamanca, por la zona de Las Batuecas, e incluso con algún personaje que sea de allí.

 

¿Un adelanto de la trama?

Arranca en la estación de esquí de Formigal, con el descubrimiento del cadáver de un aristócrata inglés que se perdió en la nieve en 1930. A partir de ahí, comenzamos a contar la historia de este señor y de toda una comarca.