"Estoy deseando irme a Salamanca y me quedaré allí"

La popularidad de María José Jiménez ha crecido de forma exagerada en las últimas 24 horas, desde que se conoció que encabezará la lista de Podemos al Congreso por Salamanca. Es sencilla, aunque una gran luchadora y camina por la vida rompiendo moldes. En breve, se vendrá a vivir a Salamanca y lo está deseando.

A María José Jiménez, la número uno de Podemos al Congreso por Salamanca, le preocupa el paro, la familia, los amigos y quiere trabajar por una Salamanca que asegura conocer bastante bien y en la que quiso quedarse a vivir después de estudiar en la Universidad, aunque la falta de oportunidades laborales no se lo permitió. Sí, es gitana y feminista, tiene 39 años y pareja estable, pero no tiene hijos; es más, le da miedo tenerlos: “traer hijos al mundo, tal y como está, me da pánico”, asegura en una conversación telefónica desde tierras gallegas.

 

- ¿Cuándo la veremos por Salamanca?

 

- Estoy deseándolo, pero me acaban de operar de un hombro porque tuve un accidente hace unos días. Quiero ir en cuanto me lo permita el médico y mi intención es quedarme a vivir Salamanca que es donde debo estar.

 

- ¿Cómo está asimilando tanta expectación?

 

- La verdad es que estoy bastante abrumada porque no esperaba esta repercusión. Sé que es algo muy importante y la noticia llama la atención, pero no creí que fuera tanta. Estoy muy contenta, muy orgullosa y con muchas ganas de hacer todo lo posible y más por los salmantinos.

 

- ¿Cuál es su vinculación con Salamanca?

 

Llevo vinculada a Salamanca mucho tiempo, estudié allí, tengo familia política allí, grandes amigos y amigas, y sé que su problemática es muy similar a la de otras ciudades. Se está perdiendo población, hay mucho paro, muchas familias enteras sin trabajo, falta de empleo digno.... La gente no se suele quedar en Salamanca porque no hay posibilidades de emprender un proyecto de vida. Salamanca es una ciudad estupenda que podría dar mucho, pero no ocurre así, porque está poco cuidada y la gente huye de allí. Yo misma me quise quedar a vivir, lo intenté, pero no pudo ser. El sentimiento generalizado, el mayor pesar y las reflexiones de los que me rodeaban cuando vivía y estudiaba en Salamanca era, y es, la pérdida de población porque hay muy poco a donde agarrarse.

 

- ¿Qué proyectos cree que podría impulsar para mejorar la vida de los salmantinos

 

Además de las cuestiones ligadas al empleo y las oportunidades de generar un proyecto de vida, hay que trabajar mucho los proyectos comunitarios en barrios como Pizarrales, donde yo viví durante tres años, o Buenos Aires que, precisamente, tiene mucha población gitana, es muy conflictivo y la convivencia es muy complicada. Hay mucho por lo que trabajar.

 

- ¿Cómo se fraguó su relación con Podemos?

 

Comenzó de forma puntual, hace dos años, por mi trabajo como trabajadora social y miembro de la Asociación Gitanas Feministas por la Diversidad. Entre nuestros objetivos está el de presentarnos en pueblos, comunidades o ciudades con población gitana y mujeres que viven una situación complicada y vulnerable. Hemos viajado mucho por el país. En este trabajo nómada, en esa andadura, hemos ido encontrando gente que nos ha apoyado con la infraestructura y era gente de Podemos. Poco a poco fui colaborando con ellos, con un grupo de personas con los que compartía ideales, como trabajar por los barrios, las mujeres y las minorías. Yo soy muy paciente, observadora, así que, cuando me quedó claro que me convencía su filosofía, que se ajustaba a mi forma de pensar y de vida, a mis valores y ética, no dudé. No he encontrado ninguna otra formación política que me ofrezca la misma seguridad. Podemos es racionalidad, es tan simple de entender y tan social…

 

¿Cómo surge una mujer como tú en el entorno de una familia gitana?

 

- No somos muy visibles, pero hay muchas más gitanas como yo. No nos hemos empoderado del todo porque en esta sociedad, tan machista y patriarcal, es difícil. No lo han conseguido las mujeres payas… pues imagínate las gitanas, aunque estoy segura de que hay más de las que se ve. Somos las grandes invisibles porque no es una imagen muy vendible. Venden más programas como 'Palabra de Gitano', 'Mi gran boda gitana'… donde se fomentan estereotipos y prejuicios y hay más carnaza. Sin embargo, hay muchas que somos universitarias y que trabajamos por mejorar esta sociedad y por los derechos de los demás.

 

 

- Y su caso concreto… ¿a qué se debe su forma de ser?

 

Yo soy así gracias a mi padre y mi madre, porque siempre han apostado por su hija, por sus tres hijos, para que nos formemos. Y se esfuerzan para que sigamos avanzando.

 

- Ya que ha comentado ciertos programas de televisión … Permítame otra frivolidad. ¿Qué opina de la serie de televisión Mar de Plástico y la imagen que ofrece de los gitanos y, en concreto, del personaje de una mujer gitana y guardia civil?

 

- He visto solo un par de capítulos, pero sí es verdad que, sin ser hiriente, van a lo fácil, a los polos opuestos. Presentan a una mujer guardia civil que para su familia es como el demonio. Sin embargo, yo estoy segura de la que la mayoría de los padres o madres gitanos estarían encantados de que un hijo o hija fuera funcionario del estado, o de las fuerzas de seguridad u ocupara un cargo de similar relevancia.

 

- ¿Se ha avanzado entonces poco en lo que conocemos del colectivo gitano?

 

- Hay mucho miedo a entrar en el mundo de los gitanos, porque parece que es un mundo a parte, con reglas a parte y no es para tanto. Sucede así en ciertos barrios, pero no por ser gitanos, si no porque viven en condiciones que llevan a mecanismos de supervivencia o superprotección malentendida. Pero dentro de nuestra minoría, la mayoría de la población gitana no se ajusta a esos estereotipos.

 

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