"Esta mesa es una irresponsabilidad y un atraco"

Ricardo Escribano y Eloy García, en 'guerra' continua (Foto: Chema Díez)

Ricardo Escribano defendió de nuevo a los ganaderos ante la bajada de los terneros de vida "injustificada para los productores en una mesa que sigue dando bandazos".

"Esta mesa es una irresponsabilidad y un atraco". Con estas palabras ha definido Ricardo Escribano una nueva jornada de la mesa de vacuno de vida en la que el presidente de la mesa, Eloy García, se dejó llevar por su enfrentamiento personal con Escribano y volvió a dar un nuevo bandazo en los precios con una bajada de 0,03 euros cuando solo una semana antes se habñian subido 0,06 euros machos y hembras.

 

De este modo, Ricardo Escribano volvió a señalar, una vez más, que la Lonja de Salamanca "está muy por debajo del precio real de lo animales en el mercado y mucho más en el campo, donde los animales se venden mucho mejor y con gran fortaleza", destacó Escribano.

 

En la ronda de cotizaciones, los ganaderos demandaron una repetición del precio de los aninmales porque se había producido una mayor lentitud en las ventas y los ejemplares eran más pequeños, pero el valor de los mismos "es el de siempre", señalaron. Por su parte, los compradores solicitaron una bajada de entre 0,03 y 0,06 euros para una decisión final de 0,03 euros menos en machos y hembras, lo que significa un nuevo bandazo.

 

El Mercado de ganado contó con 1.174 animales de poco peso y edad que se vendieron a un ritmo más lento que en semanas pasadas, hecho que quedó reflejado en las opiniones de ganaderos y tratantes.

 

Por su parte, la mesa de vacuno de carne encontró el acuerdo rápido, como es habitual, y coincidió en la estabilidad del mercado con una repetición de los precios de machos y hembras.

 

El cereal tiende a la baja

 

Por su parte, la mesa de cereales entró en un cambio de tendencia apuntado por los miembros de la mesa, pero que no se entendieron de nuevo en la ronda de cotizaciones porque los agricultores pidieron entre repetición y subida de un euro para todos los cultivos, mientras que los compradores apuntaron más ese cambio de tendencia con una petición de entre dos y tres euros menos.

 

Finalmente, el presidente de la mesa, José Martín Méndez, se apuntó al -1 y disminuyó el valor de todos los cultivos un euro, cotizando el trigo panificable a 259 euros; el trigo para pienso a 257 euros; la cebada a 244; la avena a 237; el centeno a 237; y el maíz a 242 euros por tonelada.

 

Garbanzos, lenteja y paja repitieron el valor de la semana pasada con un acuerdo entre compradores y vendedores.

 

El porcino vuelve a la polémica

 

Por otro lado, la mesa de porcino ibérico volvió a ser protagonista en la cotización de la bellota y del pienso, que no dejó contento a ninguna de las dos partes del sector. Así, los ganaderos pidieron una subida de 0,02 euros para la bellota y los compraodres una repetición por la estabilidad del mercado, con una decisión final del presidente de repetir, hecho que llevó al enfado a los ganaderos "porque no entendemos como si el mercado marca una tendencia al alza, se repite".

 

En la cotización del pienso ocurrió algo parecido con una subida de 0,01 euros para el extensivo y el intensivo mientras que los ganaderos pidieron entre 0,02 y 0,03 euros de subida por una repetición de los compradores. Lechones y marranos aumentaron su valor en 0,20 euros, por una repetición de los tostones y una subida de 20 euros de las reproductoras.

 

En el blanco, estabilidad en las tres categorías de cerdo (selecto, graso y normal) con una bajada de 0,04 euros por kilo para las cerdas, una subida de un euros para los lechones y una repetición para el tostón blanco que cotiza a 27 euros de media.

 

El ovino, estable

 

Por último, la mesa de ovino no ofreció mucha polémica en una nueva jornada de cotizaciones salvo la siempre reiterativa petición de bajada de Julián Torres, comprador, que lleva la contraria a la mesa cada semana por sistema.

 

No obstante, los lechazos repitieron su precio al igual que los corderos por la estabilidad de los mercados con unas ventas que no son muy buenas pero cuyos preciso se fijan según la Lonja de Salamanca.