España se estrella en el muro

VARAPALO PARA EMPEZAR. Imprevista y desconcertante derrota ante la modestísima Suiza que destroza las previsiones y complica la vida a la selección. DOMINIO INFRUCTUOSO. España tuvo la posesión pero las llegadas fueron muy escasas
José Antonio Pascual (EFe) / Durban

Cuando nadie lo esperaba, cuando todo el mundo se deshacía en elogios con La Roja y la catalogaba de favorita al título, Suiza, un equipo de menor calado y con una disposición absolutamente defensiva, atragantó el debut de España en el Mundial y la obliga a no fallar ante Honduras y Chile.

Grecia ya ganó la Eurocopa de Portugal 2004 de esta manera, con la defensa por bandera y aprovechando sus ocasiones. Los suizos hicieron lo mismo con el equipo de Vicente del Bosque y supieron arruinar el estreno y el principio del sueño.

Fue un partido calcado al de la derrota en la semifinal de la Copa de las Confederaciones contra Estados Unidos. Dominio infructuoso, navegar y navegar para no llegar a la orilla y sucumbir. Vicente del Bosque se decantó por otorgar la titularidad a Andrés Iniesta y el centrocampista del Barcelona fue de lo mejor una vez más. El guión del debut no podía ser más previsible, aunque el resultado final fue más que inesperado, sorprendente. España puso el juego, la posesión, el toque constante, y Ottmar Hitzfeld planteó un tablero de ajedrez en su campo con todos los peones al servicio de la defensa dejando en punta tan solo al fajador Nkufo.

La selección española tomó el mando del encuentro desde el minuto uno, pero no supo o no pudo derribar el muro. A Suiza, obviamente, no le importó. Era lo que había trabajado. Defender y defender a la espera de alguna acción a balón parado o una contra para sorprender. No estuvo fina España en el primer periodo. Su fútbol de toque fue excesivamente parsimonioso y faltó algo de velocidad, con lo que facilitó el trabajo de contención del cuadro helvético. No obstante, Gerard Piqué, a los 24 minutos, recibió dentro del área un balón de Iniesta y, tras driblar a un rival, se encontró con Benaglio, muy rápido en la salida, e impidió el gol del defensa con alma de delantero del Barcelona. Iniesta, muy activo, envió alto un disparo franco y Villa también tuvo, justo antes del descanso, una gran opción, pero cuando se había situado ante Benaglio su intento de vaselina se marchó desviado.

Y cuando parecía que en el inicio del segundo periodo España apretaba más y llegaba mejor al área suiza llegó lo que Hitzfeld esperaba y Del Bosque temía. Una contra, embarullada acabó con una salida de Íker Casillas para evitar el tanto de Derdiyok, un rebote inoportuno y el remache a puerta vacía de Gelson Fernandes. Del Bosque optó por dar entrada en el 61 a Torres y Navas. No tardaron el delantero del Liverpool y el extremo del Sevilla de iniciar la primera ocasión que acabó con disparo colocado de Iniesta. Fernando Torres y, sobre todo, Xavi Alonso, con un espectacular disparo que se estrelló en el larguero, tuvieron en sus botas de nuevo la igualada. Navas, poco después, se encontró con Benaglio en un avalancha de ocasiones españolas, pero fue Derdiyok el que tuvo en sus botas, a los 74 minutos, la sentencia con una contra, pero su disparo ante Casillas acabó en el poste izquierdo del meta y el rechace tampoco lo pudo aprovechar.

Quemó su última nave Del Bosque con Pedro Rodríguez. Ya no era cuestión de toque, era cuestión de buscar en un arreón final al menos salvar un punto, pero la ansiedad en estos casos es la peor consejera y el partido se diluyó ante la decepción del combinado español.