España, rumbo al sur entre la cautela y el favoritismo

Llega a Sudáfrica. Después de viajar durante toda la noche la selección aterriza en Johannesburgo. entrenamiento. Ayer última sesión en Madrid
EFE

Todo el mundo se ha deshecho en elogios hacia el equipo de Vicente del Bosque, al que gusta esta consideración pero no pierde la cabeza con ello.

Los futbolistas asumen también dicha condición. Les agrada notablemente. Pero, como reconoció ayer el cerebro Xavi Hernández, el mejor centrocampista del mundo, él y sus compañeros se ven más como candidatos que como favoritos. Creerse superiores no entra en el diccionario de la Roja. Saben que sería un pecado imperdonable, que un Mundial encierra multitud de trampas y que la línea entre el éxito y el adiós es muy estrecha. Primero encaran el grupo, los partidos ante Suiza, Honduras y Chile, y luego, si se cumplen las previsiones, llegará el momento de pensar en el temible cruce de octavos de final, en el que se presume que el rival será de enjundia, ya sea Brasil, Portugal o Costa de Marfil. Esta es la primera vez que se presenta con la consideración general y auténtica de que acude dentro de la terna de grandes favoritos, por su condición de campeona de Europa, por la impresionante racha de buenos resultados y por el magnífico fútbol combinativo que despliega.

El Airbus A-340/600, el más moderno y de mayor tamaño de la flota de Iberia, en el que se traslada el equipo español, va, por lo tanto, cargado de ilusiones, de esperanzas y de sueños, pero también de prudencia. La selección española llega a Johannesburgo y a la concentración en la ciudad universitaria de la localidad de Potchefstroom con un anhelo y una ilusión, como figura en el lema de su autobús oficial, volver con la Copa del Mundo.

El equipo entrenó ayer justo antes de partir hacia Sudáfrica con la única ausencia de Andrés Iniesta, que guardará reposo para intentar llegar al esperado debut del día 16 frente a Suiza.