España reduce más del 50% el número de países en que centra la cooperación al desarrollo en los próximos 4 años

El Plan Director 2013-2016 identifica 23 "países de asociación" en los que se concentrarán los esfuerzos

MADRID, 27 (EUROPA PRESS)

El Gobierno ha decidido reducir más del 50 por ciento el número de países en los que concentrará sus esfuerzos de ayuda oficial al desarrollo, que, según establece el borrador del Plan Director de Cooperación Española 2013-2016 se va a dedicar a un "máximo de 23 países", frente a los 50 que señalaba el anterior plan. Entre los que desaparecen del foco están países que vivieron la denominada 'Primavera árabe', así como Afganistán.

El secretario general de Cooperación Internacional para el Desarrollo, Gonzalo Robles, ha presentado este martes el último borrador del Plan Director que está elaborando ante la Comisión de Cooperación Internacional para el Desarrollo del Senado y mañana lo hará en el Congreso de los Diputados. Ambas Cámaras presentarán un dictamen sobre este Plan antes de que sea aprobado por el Consejo de Ministros.

Robles ha insistido en que se está buscando adaptar el Plan Director al "contexto" español e internacional. "Se adapta a los tiempos que nos toca vivir", ha apuntado el secretario general, que ha insistido en que el Plan se caracteriza "por ser realista en cuanto a objetivos y calendario" para los cuatro próximos años, así como pretender "rediseñar la cooperación española" en base a las "lecciones aprendidas" y la situación económica.

En esta situación, el nuevo Plan Director establece que la cooperación se centrará en un "máximo de 12 países de asociación": 12 en América Latina y Caribe (Bolivia, Colombia, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Nicaragua, Paraguay, Perú y República Dominicana); cuatro en el Norte de África y Oriente Próximo (Mauritania, Marruecos, Población Saharaui y Territorios Palestinos); seis en África subsahariana (Mali, Níger, Senegal, Etiopía, Guinea Ecuatorial y Mozambique), y uno en Asia (Filipinas).

DESAPARECEN PAÍSES DE LA PRIMAVERA ÁRABE

En el último Plan Director 2009-2012, se identificaban 50 países que se dividían en tres categorías: asociación amplia, asociación focalizada y asociación para la consolidación de logros de desarrollo. Entre los países que desaparecen del foco se encuentran Argelia, Afganistán, Siria, Túnez, Egipto, Jordania, Irak y Líbano.

El borrador del Plan señala que al final del periodo 2013-2016, la mayor parte de la ayuda oficial al desarrollo se concentrará en los 23 países descritos, de manera que, en los próximos cuatro años, la cooperación española habrá "cerrado o rediseñado 29 programas países tal y como existen actualmente".

En estos países, se cerrarán algunas unidades de cooperación en el exterior de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y otras serán rediseñadas, con nuevas funciones, o reconvertidas en oficinas regionales. En los casos en los que se decida cerrar el programa país, se elaborará un plan de salida.

Según ha concretado Robles, el Plan se estructura en bloques, en los que se fijan cuáles son las bases de la cooperación española; cuáles son los objetivos y los elementos de un perfil renovado con el fin de ser "más estratégicos" y "más transparentes"; cómo se va a actuar, apostando por la "eficacia y la calidad" y con qué capacidades se cuenta, mejorando la "coordinación" entre todos los actores.

Así, el director general ha explicado que lo que se pretende hacer con este Plan es consolidar procesos democráticos y el Estado de Derecho; reducir las desigualdades y la vulnerabilidad a la pobreza extrema y a las crisis; promover oportunidades económicas para los más pobres; fomentar sistemas de cohesión social, enfatizando los servicios sociales básicos; promover los derechos de las mujeres y la igualdad de género; mejorar la provisión de los bienes públicos globales y regionales; responder a la crisis humanitaria con calidad y contribuir a una ciudadanía global comprometida con el desarrollo.

"SERIAS DIFICULTADES" PARA PONERSE EN PRÁCTICA

En el transcurso del debate sobre el Plan, el senador del PNV Iñaki Anasagasti ha recurrido a la metáfora y ha indicado que se ha puesto en marcha un "coche nuevo, adaptado al terreno", pero ha agregado que "el problema es la gasolina", en clara alusión al presupuesto. Para el parlamentario del partido nacionalista, el Plan "está bien teóricamente", pero va a tener "serias dificultades" para ponerse en práctica.

A esta reflexión Robles ha respondido diciendo que "todos" comparten que la "gasolina" es necesaria, pero ha recordado que "cada uno compra lo que puede comprar" porque, además, "en un momento como éste es obvio que el país tiene un reto general que es ser capaz de salir de la crisis".

Anasagasti ha pedido que, en el ámbito de los Derechos Humanos (DDHH), "a futuro" se tenga en cuenta también la "libertad de expresión", pues "siempre se plantean los de la mujer y los niños, pero los DDHH no se agotan ahí". En este punto, Robles ha asegurado que "comparte" su preocupación en esta materia y que tendrá en cuenta su "inquietud".

Por su parte, la senadora del PSOE Elena Diego ha criticado que Robles haya enviado a los grupos parlamentarios en el Senado el borrador del Plan sólo "20 minutos antes" de su debate. "Mal empezamos cuando se usurpa al Parlamento la posibilidad de tener información", ha denunciado.

Diego ha criticado, además, que en el Plan "cumplen con el objetivo del marketing y la comunicación, pero poco más" lo que hace que el proyecto nazca "cojo". En este sentido, ha indicado que el Plan "únicamente hace referencia a un objetivo intermedio de la Unión Europea del 0,56 por ciento del PIB" destinado a ayuda oficial al desarrollo, "abandonando el de nuestro país situado en el 0,7".

Además, ha dicho que, mientras que el Plan "pone mucho énfasis" en los principios de eficacia para la ayuda, "no reconoce" un marco estratégico de cooperación, que defina tanto el diálogo como las formas a seguir entre los países socios. Del mismo modo, ha acusado a Robles de "desmantelar la cooperación española" y de acumular una deuda con las ONGs.

Ante esta acusación, el director general se ha mostrado tajante y ha afirmado que "2.048 millones de euros es lo que va a destinar el Gobierno en 2013 a la cooperación". "Ojalá tuviéramos el 0,40 en lugar del 0,20. Sí se ha ajustado y ojalá tuviéramos el doble, pero no se ha desmantelado", ha remachado, al tiempo que ha insistido en que el Gobierno ha pagado "el 100 por 100" de lo que de debe a las ONGs y que son las comunidades autónomas las que no pagan y a la cabeza de ellas está "Andalucía".

"NO VA LIGADO A UNA MEMORIA ECONÓMICA"

El senador de Entesa, Jordi Guillot, ha acusado a Robles de poner "en riesgo la viabilidad misma de la cooperación española" y ha explicado que el Plan no contará con el apoyo de su grupo porque "no va ligado a una memoria económica" y porque "hay una cierta reorientación para ligar las prácticas de cooperación a intereses empresariales" que España pueda tener como Estado.

Por su parte, Robles ha replicado que "tampoco" el anterior plan directivo "tuvo un marco presupuestario, sino una orientación de porcentajes" y ha agregado que es "evidente" que la empresa tiene un "factor de desarrollo", al tiempo que ha puntualizado que los países receptores de estas ayudas le piden a España "transferencia de conocimiento, innovación y tejido de empresa" entre otras cuestiones que "hay que escuchar".

Finalmente, la senadora del PP Beatriz Jurado ha pedido una "actitud positiva" por parte de todos los senadores y ha agradecido "el trabajo de todos" los que han colaborado en la creación del Plan. "Este grupo va a trabajar en los próximos días para conseguir los acuerdos", ha concluido.