España, ante el reto de la eternidad sin sus grandes solistas

Los jugadores de la selección junto al técnico Juan Antonio Orenga en un tiempo muerto

Contará con competencia abundante en su aspiración de conseguir su tercer oro consecutivo, aunque esta vez lo tendrá que intentar con las bajas de Pau Gasol, Navarro, Reyes e Ibaka. 

La selección española de baloncesto parte como gran candidata al oro en el Eurobasket que comienza este miércoles en Eslovenia, y se prolongará hasta el próximo 22 de septiembre, una cita en la que aspira al tercer oro consecutivo pero en la que tendrá una competencia abundante.

 

Y es que a pesar de no contar con Pau Gasol y Juan Carlos Navarro, referencias del baloncesto continental durante la última década, la España de Juan Antonio Orenga tiene argumentos de sobra como para lograr una hazaña de otra época. El reto, ganar tres Europeos de forma consecutiva, sólo ha sido logrado por las extintas URSS y Yugoslavia, lográndose por última vez cuando ésta última conquistó los torneos de 1973, 1975 y 1977.

 

Marc Gasol, candidato a 'MVP' del torneo, soportará el peso de un bloque cuyo juego interior será un enigma pero sobradamente preparado en el exterior, especialmente en el puesto de base, el mejor cubierto con diferencia de todo el torneo por la presencia de Sergio Rodríguez, Ricky Rubio, que retorna tras perderse por lesión los Juegos de Londres, y José Manuel Calderón.

 

De todos modos, a la actual campeona parece faltarle algo de contundencia en el juego interior, donde pese a la presencia de Marc Gasol, faltan otros puntales de citas anteriores como el mencionado Pau Gasol, Serge Ibaka y el ya retirado a nivel internacional Felipe Reyes.

 

Por ello, se espera el paso adelante de Víctor Claver y el rendimiento que puedan ofrecer las novedades de Pablo Aguilar, Xavi Rey y Germán Gabriel, mientras que el liderazgo debe recaer en veteranos como 'Calde' y Rudy Fernández, o en el explosivo Sergio Llull. De momento, las sensaciones son buenas tras firmar una impoluta preparación, con 8/8 en victorias, donde destacan las dos sobre Francia, una de ellas en suelo glao.

 

Sin embargo la competencia será dura. Francia busca revancha de lo sucedido en Lituania hace dos años y tendrá a Parker y Batum para lograrlo. Lituania llega intimidando en la preparación, con Valanciunas más formado, y la eterna Grecia, con el guerrero Spanoulis al frente, se resigna a no luchar por el podio una vez más.

 

En segunda fila, un sinfín de selecciones que pueden dar un susto en un cruce, como la anfitriona Eslovenia, la Macedonia de McCalebb, la pujante Montenegro o la Serbia de Ivkovic, que a pesar de las bajas guarda el gen competitivo balcánico de las grandes citas.

 

Sin embargo, la cantidad de bajas y la calidad de muchas de ellas empañarán un torneo que podría resultar mastodóntico con todas las selecciones en su plenitud de plantilla. Jugadores como Nowitzki, Kaman, Bargnani, Gallinari, Noah, Pekovic, todos ellos importantes en la NBA fortalecerían un torneo ya de por sí muy exigente y abierto.

 

El sistema de competición guarda muchos partidos en pocos días (ocho en las dos primeras fases, que duran catorce días) y la necesidad de llegar bien a los cruces, que comenzará el 18 de septiembre. Antes, una primera fase de cuatro grupos de seis equipos, en la que sólo pasan tres, para afrontar después la verdadera criba, la segunda fase de seis equipos en la que pasan cuatro y el nivel se presupone mucho mayor.

 

Ljubljana, sede del grupo A, será la sede de todo el torneo a partir de la segunda fase de competición. Una cita especial para Eslovenia, eterna candidata, pero histórica para España, que sin sus dos principales solistas podría dejar una huella imborrable en la cita de 2013, consagrándose como una de las mejores selecciones que jamás han competido en el 'Viejo Continente'.




 

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