¿Es que nadie quiere ser jefe de Bomberos de Salamanca?

El parque de Bomberos de Salamanca.

El Ayuntamiento de Salamanca busca desde hace cinco meses sin éxito un nuevo jefe de Bomberos. El puesto, vacante desde la renuncia del anterior, se otorga 'a dedo' pero lleva parado semanas.

Puesto de prestigio, en un servicio público entre los más valorados, en una capital de provincia, estable y con un sueldo de unos 50.000 euros al año entre salario y complemento. En los tiempos que corren, una oferta como esta no debería durar mucho tiempo vacante, pero a veces las cosas no son como parecen. Porque, ¿cómo se explica que una oportunidad así siga disponible?

 

Pues alguna noción debe tener el concejal responsable de personal del Ayuntamiento de Salamanca, donde desde hace meses se mantiene abierta la búsqueda de un nuevo jefe del parque de Bomberos sin que, por el momento, haya habido éxito. Concretamente, cuatro meses han pasado desde que el equipo de Gobierno anunció en el BOP que abría la selección para este puesto, y nada.

 

La necesidad surgió algo antes, cuando el anterior jefe decidió renunciar, algo que se hizo oficial en septiembre. Llegó de la mano de Fernández Mañueco en enero de 2012 junto con el jefe de la Policía Local, pero tras una legislatura anunciaba que no quería continuar. Desde entonces, el cuerpo está sin jefe máximo, con un titular en funciones y deseando desvincularse definitivamente.

 

Ante esta situación, el Ayuntamiento abrió una selección para cubrir el puesto del jefe del servicio de extinción de incendios. El anunció salió en el BOP el 9 de octubre y el día 16 de ese mismo mes se publicaron las bases; el puesto es para funcionarios A1 nivel 28, con un complemento de 28.000 euros, más el sueldo. Fundamentalmente, la bases publicadas son un documento con las funciones y aptitudes que busca el consistorio, pero también se concreta que es un puesto de libre designación, no un concurso abierto. El período para presentar candidaturas se abrió el 17 de noviembre y se cerró el 9 de diciembre, hace ya más de dos meses.

 

Desde entonces, nada se ha sabido. Ni una referencia más al asunto ni en las comisiones informativas pertinentes, ni en pasillos, ni en el parque de Bomberos... Por supuesto, nada oficial sobre el número de aspirantes, aunque esta podría ser una de las claves: la escasez de los mismos. Según las primeras informaciones, el Ayuntamiento quería a alguien con carrera militar. De hecho, se incluyó el puesto entre los que se pueden abrir al concurso de militares. Según las fuentes consultadas, el equipo de Gobierno lo tenía todo listo para que un militar de la UME se 'adjudicara' el puesto. Pero algo se ha torcido.

 

Sin embargo, no hay que olvidar que se trata de un puesto de libre designación, 'a dedo', con la correspondiente subordinación política. En este caso, al concejal delegado para Policía y Bomberos, que no es otro que Fernando Rodríguez. Desde luego, algo que puede pesar en un grupo que ha estado en el foco de algunas de las reivindicaciones más potentes: vehículos, mandos y la famosa 'torre de fuego', una batalla que los agentes le ganaron a Mañueco, que tuvo que restituirles sueldos y, especialmente, limpiar sus expedientes. Un cuerpo sobre el que no hay duda de la valía de su servicio, pero al que se le ha colgado el cartel de conflictivos.