Érase una vez, hace 90 años…

Novelty, el lugar donde nació la Unión Deportiva Salamanca

El Paraninfo de la Universidad acogió el 8 de febrero de 1923 la asamblea deportiva donde se conocería el gran proyecto que se pretendía crear.

La Unión Deportiva Salamanca cumple hoy 90 años. Una edad considerable detrás de la que se acumulan muchas vivencias, alegrías, penas… las marcas propias del tiempo. Hoy, que por motivos económicos se habla día sí y día también de su supervivencia, la máquina del tiempo nos traslada a febrero de aquel 1923 para descubrir que la UDS nació de otra gran crisis.

 

A principios de los años 20 el fútbol era un deporte ‘mayoritario’ en la capital salmantina pero eran demasiados los equipos y poca la vinculación ciudad sentía con alguno de ellos. Empezó a despuntar la Sociedad Deportiva Helmántica que tiraba adelante afrontando los gastos con dinero que ‘prestaban’ personalidades de la época e incluso con donaciones que recibía desde la diocésis.

 

Pero las deudas se empezaban a acumular y como los intentos de fusionarse con otros equipos no acabaron por concretarse fue a principios de febrero de 1923 cuando a la comisión directiva de entonces le quedó claro que alguna medida había que tomar.

 

Pocos, muy pocos, saben que la Unión Deportiva Salamanca se gestó en un gran marco. El Paraninfo de la Universidad acogió el 8 de febrero de 1923 la asamblea deportiva donde se conocería el gran proyecto que se pretendía crear. Un club con el que se identificara toda la ciudad y el objetivo primero que se marcó fue el de conseguir acabar de una vez por todas con los problemas económicos que llevaban mucho tiempo poniendo en riesgo la pervivencia del fútbol en Salamanca.

 

Aquel 8 de febrero se dio el paso definitivo para que una jornada después, el día 9, la Junta Directiva de la Sociedad Deportiva Helmántica se reunirá en otro lugar mítico de nuestra capital, el café Novelty y allí, tras la dimisión de Enrique Saavedra, se produjo el nombramiento de una nueva Junta Directiva que presidida por Federico Anaya pasaba a dirigir los pasos de un club cuyo nombre sería a partir de entonces el de Unión Deportiva Española. El equipo heredaría muchos de los jugadores de la SDH porque lo importante es que el balón no dejara de rodar.

 

Que aquel proyecto sí iba en serio quedó claro cuando aún no había pasado una semana y se decidió que lo primero que había que hacer era encontrar un lugar donde jugar, un sitio que se convirtiera en el lugar de peregrinaje para los aficionados.

 

Al barco de la UDE se suben en principio 350 socios, que pagaban una cuota de diez pesetas y con ese dinero más el aportado por algunas instituciones, personalidades, como el Gobernador Civil o el Coronel de la Guardia Civil, y otras personas de forma altruista, la sociedad deportiva pudo adquirir justo un mes después de nacer su campo El Calvario.

 

El primer partido de la UDE se disputó el 1 de marzo contra el Salgueiros de Oporto (4-4) y las escrituras del campo se firmaron el día 9. Lo que allí sucedió desde entonces es otra historia…