Envejecimiento ocular, ¿cómo evitarlo?

Ojo

Cambios simples en el estilo de vida pueden ayudar a controlar tres enfermedades comunes de los ojos envejecidos: glaucoma, cataratas y degeneración macular asociada a la edad.

 

Según señalan desde la web de las Instituciones Médicas Johns Hopkins, los efectos del envejecimiento no se limitan a las arrugas, las rodillas frágiles y el pelo gris. Hay que considerar también el conjunto de enfermedades asociadas a la edad que pueden afectar a los ojos, incluyendo las cataratas, la degeneración macular asociada a la edad y el glaucoma. Lo que necesitas saber es que aunque son más comunes en personas de 50 años y más, su aparición no es inevitable.

 

"Es muy difícil definir lo que se considera un envejecimiento 'normal' en los ojos", señala María Soledad Romero, oftalmóloga de la Johns Hopkins en el sitio web de la institución médica americana. "Existen muchas variables como las opciones del estilo de vida, los antecedentes de salud y la exposición a ciertos medicamentos o químicos".

 

Así, los afroamericanos, latinos y personas con antecedentes familiares de glaucoma son más propensos a desarrollar la enfermedad. Por este motivo, Romero recomienda que todos los adultos pasen por un examen integral ocular cuando alcanzan los 40 años. Los resultados servirán como línea base para seguir cualquier cambio en los siguientes años.

 

PROTEGENER LOS OJOS ENVEJECIDOS

 

Aunque no puedes controlar los antecedentes familiares de glaucoma o degeneración macular asociada a la edad (DMAE), existen ciertos cambios en el estilo de vida que pueden reducir el riesgo de desarrollar problemas oculares, apunta Romero.

 

DEJAR DE FUMAR

 

Los exfumadores y los fumadores tienen hasta cuatro veces más riesgo que los no fumadores de desarrollar DMAE, la principal causa de ceguera en países desarrollados como los Estados Unidos. El riesgo permanece elevado hasta 20 años después de haber dejado de fumar.

 

De hecho, un estudio australiano estimó que hasta uno de cada cinco casos de ceguera asociada a la DMAE en el país podría estar asociado al tabaquismo. Los investigadores señalan que existen varias razones por las que el riesgo es mayor en los fumadores, incluyendo cambios celulares, estrés oxidativo y constricción vascular.

 

MANTENER UN PESO SALUDABLE

 

Tener sobrepeso afecta además de al corazón, la presión sanguínea y el control del azúcar en sangre a la visión. La mayoría de estudios han descubierto que el sobrepeso y las personas obesas son mucho más propensas a desarrollar cataratas que aquellas que pesan menos. Por desgracia, perder el peso extra una vez adquirido no parece evitar las cataratas.

 

Los estudios también sugieren que la obesidad aumenta el riesgo de glaucoma, probablemente al aumentar la acumulación de fluidos dentro del ojo así como por los efectos de la hipertensión, diabetes, colesterol elevado y resistencia a la insulina.

 

La obesidad también aumenta el riesgo de DMAE, posiblemente por aumentar la inflamación y estrés oxidativo en los ojos. Se necesitan más estudios para ver si perder peso puede mejorar estas condiciones.

 

BUSCAR LA SOMBRA

 

Las personas con piel clara y ojos azules tienen mucho más riesgo de desarrollar cataratas. De hecho, un estudio de 1998 de la Johns Hopkins fue de los primeros que vinculó la exposición solar a un mayor riesgo de cataratas. La exposición a la luz ultravioleta también aumenta el riesgo de DMAE. Se cree que una mayor cantidad de rayos ultravioleta producen cambios en el metabolismo de las células de la retina y las lentes, explica Romero.

 

Debes asegurarte de que las gafas de sol que utilices protejan contra los rayos ultravioleta A y B y que se ajusten a tu cara. Un estudio de la Johns Hopkins descubrió que hasta el 20% de los rayos del sol puede 'colarse' a través de los laterales de las gafas de sol normales.

 

DISFRUTAR DE ACTIVIDAD REGULAR

 

Añade esto a la lista de beneficios del ejercicio: un estudio a largo plazo de más de 15.000 personas descubrió que las personas que estaban físicamente activas y bebían de forma ocasional tenían una menor pérdida de visión a lo largo de 20 años que aquellos que no realizaban ejercicio y que no bebían. Recuerda: beber con moderación es no beber más de dos bebidas al día en el caso de los hombres y una bebida en las mujeres.