Enrique Carreño: "Lo primero, la permanencia... pero ya me toca ascender tras dos años a las puertas"

Enrique Carreño, en su etapa con el Huracán Valencia (Foto: Superdeporte)

El nuevo delantero del CD Guijuelo alaba la propuesta de juego del equipo salmantino porque "jugando bien se consiguen cosas en una categoría como Segunda B. Me gusta tratar bien el balón".

El CD Guijuelo ya tiene a si '9'. Se trata del delantero andaluz formado en las categorías inferiores del Sevilla, Enrique Carreño, quien llega al equipo salmantino con hambre, ganas y mucha ambición.

 

Su llegada al club se debe al interés del míster Fernando Estévez, que incluso se reunió con el jugador para explicarle el proyecto. "Me atrajo mucho la idea que tiene el equipo y su visión de juego; creo que jugando al fútbol en una categoría como Segunda B se pueden conseguir muchas cosas. Me gusta tratar bien el balón", aseguró.

 

Y es que, con este perfil, Carreño encaja a la perfección en la filosofía del equipo aunque también es un delantero 'gol': "Me gusta jugar la pelota y que el equipo tenga la posesión, pero tengo mucho gol y si alguna me cae cerca de donde estoy, la meto", asegura.

 

Con estas buenas previsiones... ¿cuál es el objetivo del CD Guijuelo? "Me toca ascender ya... los dos últimos años con Huracán y con L`Hospitalet llegué a la final y me quedé solo a un paso de subir y ahora ya hay que conseguirlo. Lo primero, atar cuanto antes la permanencia y, a partir de ahí, ser ambiciosos. Ya lo consiguió el equipo la pasada temporada", afirma.

 

De hecho, su llegada a Guijuelo también puede considerarse un reto porque se trata de un clun humilde y con menos recursos que el resto. "Sé como funciona el club porque he hablado con gente como Wilfred y me ha comentado que pese a la humildad, se hacen las cosas bien y se trabaja del modo correcto. Así también se pueden conseguir cosas y ya lo ha demostrado el equipo", concluye.

 

De este modo, el equipo comandado por Fernando Estévez tiene ya a su 'hombre gol', un delantero que debe asegurar una cantidad de goles importante.