Enfado monumental

POLÉMICA AL FINAL. El colegiado anuló un gol a Edu Bedia, aparentemente legal, en el tiempo de descuento y señaló un penalti en contra que no fue. gol de Salva sevilla.
Área 11
Un dudoso gol anulado a Edu Bedia por posible falta previa de Marcos Márquez privó a la Unión de conseguir un meritorio empate en un serio partido jugado por los de Pepe Murcia. El Salamanca dio una buena imagen, sufriendo cuando fue necesario y disfrutando de opciones de gol para ponerse por delante. Un Betis con más pegada se adelantó ya en el minuto 80 y la polémica llegó en el descuento, con ese dudoso gol anulado a Edu Bedia. Una derrota dolorosa que además devuelve a los castellanos a las posiciones de descenso, pues el resto de resultados no acompañaron. La decisión del colegiado provocó un enfado monumental de los unionistas, que ya en el primer tiempo se quejaron de que el penalti pitado en contra fue falta fuera del área, y más de uno no se mordió la lengua al valorar las decisiones del colegiado.

La Unión Deportiva Salamanca comenzó el encuentro bien plantada y con la defensa algo adelantada, pero a medida que pasaron los minutos los verdiblancos fueron metiendo a su contrincante en su terreno de juego con un fútbol vertical, que creaba algunos problemas al equipo salmantino. Así llegaron las primeras aproximaciones para los locales, en un remate de Ezequiel que detuvo sin problemas Biel Ribas en el minuto 7, y dos más tarde, en una falta directa de Salva Sevilla que se marchó ligeramente a la izquierda del meta charro.

El conjunto dirigido por Pepe Murcia respondía con un disparo de Perico desde la frontal, que llegaba a las manos de Casto sin aparente dificultad. Pasaban los minutos y la Unión seguía viva. El Betis, sin embargo, creaba problemas a balón parado y otra falta de Salva que fue peinada por Rubén Castro puso el susto en el cuerpo a los visitantes. El gol heliopolitano no llegaba de milagro al cuarto de hora. El Salamanca pasaba por apuros y Biel Ribas salvaba bajo palos con el pie un remate de Emana.

Lo bueno para los visitantes es que su contrincante no concretaba y la Unión no le perdía la cara al partido. Marcos Márquez estuvo a punto de plantarse solo ante Casto, pero un fallo en el control del balón privó al delantero sevillano de una buena ocasión. A mediados del primer acto el encuentro enloqueció y se convirtió en un auténtico correcalles en el que el balón iba de una a otra área sin que existiera centro del campo, hasta que el colegiado decretó un penalti sobre el local Ezequiel, protestado por los unionitas. Sin embargo, Emaná lo fallaba al tirarlo por encima del larguero de la portería de Biel.

El penalti en contra encendió las alarmas en el equipo de Pepe Murcia. A partir de ahí achicó mejor los espacios, adelantó algo la defensa y presionó mejor sobre la pelota cuando estaba en posesión del equipo bético, durmiendo el encuentro hasta el descanso con cero a cero.

En la segunda mitad, el conjunto de Pepe Mel salió con mucha intensidad. El juego se desarrollaba en campo charro, y la Unión Deportiva Salamanca concedía de entrada algunas ocasiones de gol. Tres claras oportunidades por medio de Iriney, Jorge Molina y una doble opción para Rubén Castro y Ezequiel metían el miedo en el cuerpo a los salmantinos. Pasados estos minutos de agobio, el Betis bajaba algo su intensidad de juego y era el Salamanca el que se desperezaba, rozando incluso el cero a uno. En el minuto 59, Toti disparó excesivamente cruzado en buena posición, desde el vertice del área, y en el 68, un seco disparo de Marcos Márquez se iba fuera por poco. Una pena estas oportunidades marradas porque estuvieron cerca de concretarse.

El Salamanca desaprovechó ahí su ocasión y el Betis volvió a la carga embotellando a la Unión Deportiva, avisando con ocasiones de Molina y del propio Salva Sevilla, quien no perdonaría en el minuto 80 con un disparo raso, tras acción entre Israel y Rubén Castro. Biel no pudo hacer nada.

Caía la resistencia salmantina tras 80 minutos de buen trabajo. En los últimos compases, el Salamanca lo dio todo y en el descuento llegó esa polémica acción reseñada, el gol anulado a Bedia por una falta previa más que dusosa por parte de Marcos Márquez. Nadie, al margen del colegiado, apreció la falta y eso provocó el enfado final para un Salamanca que, por orden y concentración, mereció más en el campo de Heliópolis.